domingo, 11 de octubre de 2009

Solo se trata de vivir


Segundo Encuentro de Pueblos Fumigados

Desde el complejo portuario San Lorenzo-Puerto San Martín sale el 40% del total exportado de granos, minerales y subproductos oleaginosos del país. Precisamente en la ciudad de San Lorenzo, territorio dominado por las corporaciones transnacionales, se realizó el "Segundo Encuentro de Pueblos Fumigados", que reunió a más de 600 personas de toda la Argentina. Allí estuvo enREDando escuchando las voces de un conjunto de organizaciones sociales que desde la Puna a la Patagonia resisten articuladamente el avance de la minería a cielo abierto y del modelo sojero.

Densos cielos

San Lorenzo alberga un polo industrial poderoso, contaminante y altamente concentrado. El aire, en esta ciudad, es espeso. Por aquí transitan, se acopian y exportan millones de toneladas de granos, mayormente de soja, minerales, hidrocarburos, compuestos químicos y petroquímicos, aceites y combustibles.

El llamado Complejo Portuario San Lorenzo – Puerto General San Martín es un puerto de aguas profundas por donde sale aproximadamente el 40% del total exportado de cereales, oleaginosas y minerales del país. Por ello, la vecina localidad de San Lorenzo, recordada por la épica batalla sanmartiniana, se ha convertido en el epicentro de una contaminación silenciosa, condición indispensable de un determinado modelo de concentración: el agro-exportador y la minería a cielo abierto.

Quienes integran la Campaña Paren de Fumigar y el Grupo de Reflexión Rural elaboraron en enero de este año el informe “Pueblos Fumigados, un informe sobre la problemática del uso de plaguicidas en las principales provincias sojeras de la Argentina, que revela la realidad de los pueblos y ciudades, en su mayoría, castigadas por el devastador avance de los agronegocios. San Lorenzo, que se caracteriza por tener barrancas altas y un hondo calado del río Paraná, es la zona donde operan numerosas fábricas y empresas privadas, emplazadas en el Complejo Portuario, como Vicentín, Cargill, Terminal 6, Petroquímica Argentina S.A, entre otras, según se detalla en este informe.

Además, también revela que “dentro de la ciudad de San Lorenzo se encuentran las empresas Molinos Río de La Plata, las destilerías de Petrobrás y San Lorenzo, la Asociación de Cooperativas Argentinas (A.C.A.) con sus enormes silos dentro de la ciudad y su playa de camiones, la empresa I.C.I. Argentina que provee desde su planta servicios logísticos e industriales aprovechando su ubicación geográfica sobre el río Paraná y comunicado con la autopista Panamericana.”

El predio donde se encuentra instalada la Asociación de Cooperativas Argentinas (A.C.A), por ordenanza municipal, iba a ser uno de los pulmones verdes de la ciudad, según cuentan los vecinos. Desde fines del año 90, se convirtió en un polo cerealero que concentra, a escasos 100 metros de las casas vecinas, cuatro silos con capacidad para almacenaje de 240.000 toneladas de granos y “una infraestructura para fraccionar y mezclar fertilizantes sólidos con capacidad para almacenar 65.000 toneladas y hasta 38.000 de fertilizantes líquidos y aceites vegetales”.

Los numerosos reclamos de los vecinos han sido sistemáticamente ignorados por los funcionarios públicos. Es por ello que, agrupados por la necesidad de defender la salud, conformaron la Asamblea Permanente Por La Vida. Uno de sus integrantes decía tiempo atrás: “El uso de agroquímicos en el cultivo, en los camiones y en los silos repercute en la salud. Los venenos utilizados: clorados y fosforados, ambos son nefastos aún en pocas cantidades porque la polución es permanente. A partir del 93 tenemos un promedio de 7 casos de cáncer por manzana. La mayor cantidad de chicos nacidos con mal formaciones son de San Lorenzo, así como el mayor número de casos de cáncer de mama”.

Al mismo tiempo que las cerealeras, con el polvillo del cereal con agrotóxicos, su populosa concentración de camiones y los derrames de biodiesel sobre el río, contaminan el aire, el agua y los cuerpos de los vecinos, los ramales ferroviarios de la ciudad, comunican a uno de los emprendimientos mineros más importantes del país: Mina Alumbrera. “De ese modo el concentrado de cobre, despojado de las montañas catamarqueñas, atraviesa el país de oeste a este rumbo a los mercados previstos por el complejo minero”, afirman las organizaciones que convocaron al Segundo Encuentro de Pueblos Fumigados que se realizó el 12 y 13 de septiembre, en esta ciudad.

Los motivos por los cuales se eligió el lugar fueron contundentes: “Por San Lorenzo se nos van los suelos, se nos fueron los bosques desaparecidos, se van las montañas pulverizadas y envenenadas con ácidos, arsénico y cianuro. San Lorenzo es la puerta de salida de la Patria Sojera, es el epicentro del modelo colonial de la soja transgénica. Por el puerto de San Lorenzo salen la soja y la minería metalífera en gran escala, dos cruciales estigmas letales concebidos por y para el saqueo mediante la contaminación y destrucción de nuestros pueblos y territorios.”

El encuentro

La Campaña Paren de Fumigar, la Unión de Asambleas Ciudad (UAC), el Cepronat (Centro de Protección a la Naturaleza de Santa Fe) y el Grupo de Reflexión Rural convocaron a un segundo encuentro de pueblos fumigados. Diferentes organizaciones sociales y ambientalistas del país se reunieron para compartir sus realidades y conformar una misma voz en contra del saqueo y la contaminación. “En este encuentro se dio la confluencia de dos grandes problemáticas existentes en el país, una es la de las pueblos fumigados por el monocultivo de soja y los agrotóxicos, y la otra problemática es la minería a cielo abierto. Nosotros decimos que son problemas centrales a nivel país, que están siendo muy afectadas las comunidades tanto donde se desarrolla el monocultivo de soja o donde se explota una mina a cielo abierto. Es un primer paso poder confluir en luchas que son comunes, el eje es el mismo modelo de producción que existe hoy a nivel global. En esta primera etapa hemos dado un paso importante al juntarnos. No esperábamos tanta gente, unos 600 compañeros participando del encuentro, y en la marcha hubo más gente” apunta Carlos Manessi, presidente del Cepronat.

Uno de los principales objetivos de los organizadores fue visibilizar lo que sucede en San Lorenzo y Puerto San Martín. “Es muy difícil porque este es el territorio de las corporaciones”, expresa Carlos. Además, el silencio parece operar como un necesario mecanismo de control y opresión sobre la población. “Hay una política deliberada de no hablar del tema, y tenemos constancia de esto, porque varias veces hablamos con distintas instancias de gobierno y nos dicen que de San Lorenzo no se habla. Fijate que hace 7 años explotó un silo, produjo un desastre ambiental y social, murió mucha gente, familias con sus casas afectadas, y de eso no se habla.”

El 26 de abril de 2002 se produce una gran explosión en la cerealera A.C.A. Según consta en el informe de los pueblos fumigados –citado anteriormente- “el origen de la explosión fue el polvo de cereal en suspensión que entró en combustión. Como consecuencia de la explosión hubo operarios muertos y heridos, viviendas de vecinos con vidrios rotos, rajaduras y posteriores filtraciones de agua. Uno de los operarios muertos de 31 años trabajaba de 6 de la mañana a 12 de la noche.”

Daniel Romano vive en San Lorenzo y es integrante de la Asamblea Permanente por la Vida, anfitriona del encuentro. “En San Lorenzo hay silos y camiones dentro del ejido urbano, tenemos problemas en el agua, en el aire. Han logrado imponer en la población mucho miedo y mucha falta de participación. Nosotros decimos que hay cuatro patas en este problema: el poder político, el judicial, el económico y la indiferencia de la gente. Se nota que hay mucho miedo. Es una ciudad que regaló la empresa petrolera y nadie dijo nada. La única fuente de trabajo ahora son silos, donde hay muy poco trabajo y mucha desocupación. De alguna manera ir contra este modelo es ir contra el poder político y la gente sino trabaja en la municipalidad, trabaja por contrato o trabaja en algún silo. Entonces, hay un enorme miedo, de pensar, de hablar, de discutir. Hay siempre una amenaza tácita de perder la fuente de trabajo.”

En el informe del Grupo de Reflexión Rural se afirma que “desde el pueblo de Timbúes hasta General Lagos hay unas veinte empresas multinacionales que no emplean a más de 500 personas de manera efectiva. La empresa A.C.A. no llega a tener más de once personas efectivas, los demás tienen el convenio de la construcción o mercantil que tienen renovación de contrato cada seis meses. Desde 1998 a la fecha esta empresa produce más muertes por accidentes laborales que durante los 30 años en que estuvo el cordón industrial.”

Ramiro Damián Burgueño falleció en la cerealera Vicentín S.A, el 15 de noviembre de 2007. Tenía 23 años y tan solo 2 meses de antigüedad en la planta. No contaba con capacitación, supervisión responsable ni los elementos de protección personal más básicos. Su papá, Roberto, presente en el encuentro, junta firmas para introducir una modificación del Código Penal. “Ramiro falleció tapado por el cereal, asfixiado, en un trabajo que no tenía que estar haciendo y sin medidas de seguridad. Ahora estamos en la lucha para ver si podemos modificar el código penal. En este momento, la carátula dice homicidio culposo. Lo que queremos es que se modifique a homicidio culposo de comisión por omisión, es decir, se comete el homicidio por omitir las medidas de seguridad.” En este momento, la causa está en proceso judicial. “En nuestro país esta carátula no existe en el Código Penal, por eso queremos que se introduzca. Acá nadie hace nada y tenemos que seguir peleando. Después de lo de Ramiro nos encontramos con muchos casos, donde todos se han callado y del poder político nadie nos apoyó.”

Roberto también denuncia la contaminación latente en su ciudad. “Acá todo está contaminado. Desde el aire que respiramos hasta el agua que tomamos. El agua es de pozo que tiene arsénico, plomo. Todo está envenenado. Hay veces que no se puede respirar por el polvo y el olor. La solución es sacar las cerealeras de los lugares donde hay gente. A costa de esto, ellos cosechan dinero a paladas”.

La marcha

Delegaciones de todo el país estuvieron presentes en la gran marcha que se llevó a cabo la tarde del sábado 12. La foto fue la inmensa columna de banderas, pancartas y colectivos que se acercaron a San Lorenzo a participar de este masivo encuentro que, a pesar de las dificultades operativas, fue altamente positivo.

Según Daniel Romano “lo bueno es que las problemáticas se dijeron. Estuvieron presentes delegaciones de muchas provincias, incluso de la Patagonia. Creo que el encuentro sirvió mucho para conocernos. Lo lamentable es que hubo una escasa participación de la prensa, evidentemente los intereses del modelo sojero son tan fuertes que de los más de 100 medios avisados, vinieron muy pocos”.

La marcha partió desde la Escuela nº 218, sede del encuentro, “hacia Molinos Río de La Plata, donde en este momento hay un barrio que está desarrollando una resistencia”, explica Carlos Manessi. “Molinos quiere ampliar su planta, es una cosa infernal, son 600 mil toneladas más de acopio de cereales, por eso marchamos hasta ese barrio para llevarle nuestro apoyo y solidaridad.” Además se realizó un corte simbólico sobre las vías del tren que comunica a Mina Alumbrera con el puerto.

Ale es cordobés e integra, en su provincia, la Campaña Paren de Fumigar. “Se marchó hasta donde está el polo industrial petrolífero. Lo importante de estos encuentros son las relaciones que se construyen por abajo, los vínculos entre grupos y colectivos sociales. La provincia de Córdoba está prácticamente cubierta de plantaciones de soja y hubo intentos también de proyectos de minería que están intentando surgir. Y también, lo que se relaciona con la soja, como es la trata de personas. Los mismos grupos de poder que desarrollan negocios en el campo también desarrollan negocios mediante la explotación de mujeres, niños y niñas, como grupos empresariales, el poder político local, la policía”, expresa.

El documento final, consensuado por todas las organizaciones, manifiesta un apoyo contundente a la lucha de los vecinos de San Lorenzo y solicita, de manera explícita, la erradicación de A.C.A del lugar que ocupa en el ejido urbano, en el que paradójicamente se desató el primer combate patrio. “Nos llamó poderosamente la atención esa terrible montaña de azufre a cielo abierto que cuando vuela se desparrama por todos lados. ¿Cómo puede ser que el Estado permita esas cosas?”, se pregunta Carlos, del Cepronat, mientras afirma que “el modelo de producción, el modelo de monocultivo de soja con la utilización indiscriminada de agrotóxicos supera la ficción. Es superior a cualquier problema ambiental que podamos tener”.

Por Francisco Javier Calvo

Foto: Asamblea por la Vida

Publicado originalmente el: 25/09/2009 por enREDando.org.ar Comunidades en Red

sábado, 3 de octubre de 2009

Argentina: fumigados: “vivir con la muerte cerca”


La crónica del glifosato no se juega en los ambientes oficiales y oficiosos. La realidad escapa de los escritorios de los funcionarios y de los legos que estudian el estado del arte. En el interior de la república miles de personas se debaten en otra realidad mucho más directa como la siembra pero padeciendo las consecuencias del herbicida. Acá la crónica del viaje de Graciela Gomez a Santa Fé.




Vaso que no has de beber:

Llueve copiosamente sobre San Martín Norte, abandonamos la camioneta en la calle de ripio y caminamos por el barro unos doscientos metros. Suena mi celular, la radio quiere la nota, la señal es débil. Miro mis botas con barro, mi ropa húmeda y contesto:- “Prometo contarles la charla mañana”. Los oyentes escuchan al periodista, explicando el cuadro: “La doctora Gomez está en medio del campo, embarrada, custodiada hasta por el intendente Tion, ante los continuos ataques sufridos a su persona”. Es el relato de “Betta” de LT10 Radio Universidad.

Los perros nos ladran en la siesta sagrada. Ante el barullo, la señora Graciela Favre, sale a recibirnos. Humilde la morada, digna y decidida su dueña.

Nos relata en pocos minutos, lo que ya sabíamos, pero queríamos conocerla y escucharla. Nos señala el campo lindante a su propiedad, allí fumigan.

-“Tengo muchos papeles y recetas para darles copia, diagnósticos médicos y un certificado de la presentación ante la Defensoría del Pueblo de Santa Fe, expediente N°07/42449 con fecha 06/02/2007. Sin respuestas, sin solución.

Tres de los certificados médicos rezan el mismo diagnóstico:”La paciente es alérgica a agentes de fumigación de cereales” con fechas (19-01-06) (10-04-06) (19-03-07/) “Patología cardíaca, gastritis crónica, pérdida de peso..” todos firmados por el médico Mario .Leiss.

El cuarto certificado expresa que “La paciente se encuentra con síntomas de dermatitis por pesticidas”

Le consultamos qué respuesta ha tenido de las autoridades, a lo que responde resignada:-“ El presidente comunal me invitó a que deje mi propiedad y que vaya a vivir a otro lugar”, autorizando a los fumigadores a que continúen haciéndolo cerca de su vivienda.-”Pedirle a un ciudadano que abandone su hogar es pedirle el destierro”agregó. Otra barbaridad que tuvo que soportar vino de parte del ingeniero agrónomo que atiende el sembrado frente a su domicilio. Cuando le comentó sus dolencias le contestó que en la Facultad de Agricultura les hacían beber un vaso de glifosato para comprobar su inocuidad, lo que sintió como una agresión a su intelecto.

La tristeza en sus ojos, su pequeña figura y su relato cansino nos dejaron un sabor amargo. La despedimos con un “hasta luego” debíamos prepararnos, los jóvenes en la EFA 8209,esperaban ansiosos la charla sobre fumigaciones.

La verdad asecha:

La localidad de Vera y Pintado, departamento San Justo ,provincia de Santa Fe, en la bajada de la ruta N°11, en el extremo sur del pueblo, se encuentra el Hospital Rural N°17.

Su director, el Dr. Mario José Planells (en la foto de cabecera) nos recibe de manera cordial. La charla comienza con la pregunta obligada: ¿Cómo describiría el impacto ambiental producto del monocultivo y las consecuencias del uso de plaguicidas en ése distrito?”, a lo que contestó:

-“Lo que puedo agregar a esto, dada la población cuantitativamente, es que son numerosos los casos de enfermedades hematológicas, cuya causal puede ser atribuida a los agroquímicos. Acá se ven muchas dolencias agudas por intoxicaciones con agrotóxicos de pobladores de la zona rural causadas por el uso incorrecto, sin prevención o precaución. Algunos pacientes rurales llegan con elevación en las enzimas hepáticas y hay muchos casos de leucemia”.

¿Y qué medidas se tomaron?

-“He hecho denuncias contra los aplicadores y propietarios de los campos, y las seguiré haciendo, en protección de la comunidad”.

Esas últimas palabras causaron júbilo en mi corazón, a veces cansado por la impotencia,y la necedad de la gente , con la que luchamos día a día. Pero una luz de esperanza se abre siempre. ¿Cuántos Dres Planells habrá en la provincia? ¿Cuántos casos más habrá que relatar y cuántas muertes más deberán acaecer, para que se tomen las medidas necesarias?

Entrevistas realizadas por:
Dra Graciela Gómez,”Ecos de Romang” y Oscar Brasca, “Autoconvocados de La Criolla”.

Fuente: Medio y Medio

martes, 25 de agosto de 2009

Argentina: "En poco menos de quince años, el consumo de glifosato se multiplicó 180 veces"

Adital -
Entrevista: Graciela Cristina Gómez

La abogada ambientalista y escritora argentina Graciela Cristina Gómez es una de las militantes más calificadas cuando el tema en cuestión es el uso indiscriminado de agrotóxicos, principalmente en lo que se refiere a la utilización de glifosato. En entrevista con Adital, ella habla sobre la situación en Argentina, país donde los movimientos ambientales patrocinan una lucha ardua contra los daños causados por sustancias nocivas a la salud del ser humano y del medio ambiente como un todo.


Adital - Cuando el asunto es el uso indiscriminado de agrotóxicos, Argentina es uno de los países que menos acata las consideraciones ambientales sobre los daños causados por esas sustancias. Ante este panorama, imaginamos que la lucha de los abogados ambientalistas y de los propios movimientos ambientales va en contra de los intereses de empresas poderosas, como es el caso de la Monsanto. Una lucha injusta. Nos gustaría que hablara un poco sobre ello.

Graciela Cristina Gomez - En efecto, el colega Mariano Aguilar, lo traduce como "David contra Goliat", están muy confiados de su fuerza, ése es su error. Una honda no usaremos, pero la realidad empírica, el efecto cascada de miles de denuncias, y la negación de la evidencia que ya no se puede esconder a la sociedad, harán que caiga por su propio peso. Pretender tapar el sol con una mano es lo que demuestran organismos como el Senasa, Aapresid o Casafe.

Nos importa muy poco sus intereses, los intereses de políticos, legisladores, ministros que deberían renunciar o secretarios minimizando el tema, queriéndonos "incluir" que en realidad es "excluir en salud" en éste tema o, glaciares o minerías a cielo abierto. Actúan como mercenarios y muchos de ellos forman parte del monopolio de los medios, al servicio de la multinacional. Es una vergüenza que una Comisión de salud de Diputados desconozca lo que está sucediendo, a esos ineptos les pagamos su dieta, deberían renunciar, porque siendo médicos muchos de ellos son cómplices, de otra manera no se entiende que no actúen.
Adital - ¿A qué nivel se da la connivencia de esos proyectos vinculados a la soja transgénica con los órganos del Gobierno? ¿Hay muchas denuncias sobre la complicidad de las autoridades argentinas?

Graciela Cristina Gomez - Es a todo nivel, hay científicos, médicos, Universidades, políticos, periodistas, y parásitos enquistados en el mismo estado, atacándonos y presionando de una u otra forma, para callarnos, minimizando o tratando de casos aislados los miles de niños con malformaciones, cáncer, enfermedades respiratorias, alergias y un inumerable listado de patologías denunciadas por los Doctores Gomez Demaio, Paramo, Lucero, Gianfelici y médicos rurales de cada provincia.

Inclusive el Colegio de Ingenieros Agrónomos denunció 100 casos de nacimientos con malformaciones por año en Santiago del Estero, mientras otros colegiados, aeronovegantes, productores y organismos que ven afectado su status quo, mediante "aprietes" y todo tipo de mensajes subliminales, o aplicando la censura pretenden cegar la información que brindamos, amedrantando nuestro accionar. Sin lograrlo, por supuesto.

Es indignante ver funcionarios y políticos viajando a congresos, aceptando de Acsoja un "all inclusive", asisten a sus reuniones en las Bolsas de Comercio o Sociedades Rurales, deciden con ellos la legislación a aplicarse o a reformarse a espaldas del pueblo, que nunca será el beneficiario de esas tranzas. Los peores casos los vivimos en Santa Fe, es bochornoso escuchar cómo relativizan el tema, no quieren escuchar y nos atacan por informar. La prensa en su complicidad, solo publica el circo de los políticos peleándose entre sí, e idolatran la soja de forma obscena.
Adital - Informaciones dan cuenta de que en la próxima temporada se sembrarán alrededor de 18 millones de hectáreas con soja transgénica. O sea, más glifosato. ¿Cómo están los procesos para la prohibición de esta sustancia en el país?

Graciela Cristina Gomez - En "stand by", suena mejor que "cajoneada". Un secretario de ambiente, que ya debería haber renunciado, opina ante el proyecto que "si se prohíbe algo debe ser con una finalidad", le contestamos que ésa finalidad es la salud del pueblo argentino, evitar un futuro de niños idiotas, como denuncia el Dr Gomez Dimaio, pero su única preocupación es "que no afecte económicamente al país" según expresó en los medios

Por otro lado, desde mi provincia se horrorizan de los datos que aportamos, a los medios cuando gobierno, diputados y médicos no deberían a esta altura del tema, desconocer los porcentajes de enfermos de Santa Fe. Están más preocupados en cómo dividirse los fondos de la soja, mientras la provincia hace agua por todos lados, aún sin una nueva inundación. Según datos de Walter Pengue, para el 2015 la producción podría llegar a un crecimiento de más del 60 % con respecto al promedio de las tres últimas campañas. En cuanto al consumo de fertilizantes total de 6,3 millones de toneladas para el 2015, frente a los casi tres millones actuales. Es una locura, en poco menos de quince años, el consumo de glifosato se multiplicó 180 veces.
Adital - Recientemente se realizó la Jornada del Observatorio del Glifosato. ¿Qué avances concretos presentó el evento?

Graciela Cristina Gomez - Hay un antes y un después de esa jornada, la convocatoria de la Diputada Julia Perié fue de suma importancia, llevar el tema al Congreso de la Nación es una oportunidad que nadie nos brindó antes. El debate realizado y la información presentada fue de tal magnitud y tan abrumadora que muchos presentes expresaron sentir escalofríos de ver las imágenes y datos de bebés con malformaciones que cada expositor, de las distintas provincias, describían con detalle .No dejaron lugar a dudas, sino certezas, de que estábamos allí buscando todos una solución urgente del gobierno.

La gente pide información de la jornada porque la censura se encargó de que no se publique en los medios ,solo el apoyo de Misiones y unos pocos medios independientes informaron el desfile de científicos, médicos y Ongs que ocurría en el Congreso.
Adital - ¿Qué evaluación hace usted del involucramiento de la sociedad en general con este tema? ¿Existen campañas que acerquen el asunto y sus daños a la población? ¿O sólo la población de las regiones afectadas conoce la dimensión del problema?

Graciela Cristina Gomez - No hay campañas, damos charlas en escuelas rurales, en lugares donde nos piden que vayamos con Ongs y el Dr Paramo, pero de parte de las autoridades, y de los pueblos fumigados cuesta sacar una ordenanza, el pseudo-campo domina todas las esferas, mi provincia es un feudo en pleno siglo XXI. Buenos Aires recién se hace eco del tema porque estaban fumigando con glifosato las vías del tren, en plena Capital Federal y hasta detrás de la quinta presidencial, cuando se enteraron que el "matayuyos" es Round Up, adhirieron a nuestra lucha. Esto se repite en todo el país, las municipalidades y comunas lo usan para plazas, parques y bordes de rutas. Eso es complicidad, no es ignorancia.
Adital - En algunos pocos países, a la Monsanto - como principal símbolo de esta cultura nociva - se le ha prohibido plantar soja transgénica, debido a las incertidumbres que todavía rondan la cuestión de los alimentos genéticamente modificados. ¿Piensa usted que el camino todavía es largo como para que se consiga mostrar los verdaderos efectos ambientales, humanos y financieros que estas industrias generan?

Graciela Cristina Gomez - Efectivamente, pero hay un motivo: la complicidad de cada país donde logran penetrar, violando la legislación y el principio precautorio. El genocidio masivo del Plan Colombia, la complicidad de organismos internacionales, llámese FDA y OMS, FAO o quien corresponda regular y advertir sobre estos venenos y los locales cómplices SENASA, CONABIA, CASAFE, entre otros.

Todos miran para otro lado, salen en los medios sin pudor diciendo que el herbicida es más bueno que la sal de mesa. Los invito a todos ellos que se desayunen cada mañana con glifosato y su coadyuvante ,el mismo cóctel que usan para fumigar, y en unos meses hablamos de nuevo…Sabemos lo que produce, pero ellos no pueden demostrar lo contrario, aún con fraudes ni pagando científicos, Goliat tiene los pies de barro, los días contados ,como muchos de ésos funcionarios.


Fuente: Adital

N.E.: Para mayor información visite el blog de la Dra. Graciela Cristina Gómez : Ecos de Romang

jueves, 20 de agosto de 2009

Denuncian que uso de glifosato provoca retraso mental


Misiones - Argentina

discapacidad

Casi 87% de los niños de hasta dos años de edad que habitan en la Colonia Alicia, en la provincia de Misiones, padecen retraso mental, denunció el científico Hugo Gómez Demaio, en la presentación de un proyecto de ley para prohibir los agrotóxicos.

“El 86.6% de los niños de hasta dos años de la Colonia Alicia padece algún retraso mental demostrable como consecuencia de la aspersión de agrotóxicos”, reveló Gómez Demaio, jefe del Laboratorio de Biología Molecular de Misiones.

El científico reveló que en dicha provincia “se detectan 60 niños por año con malformaciones” y alertó que el contacto con el plaguicida (glifosato), provoca “modificaciones en su genoma humano”, que se transmitirán a sus descendientes.

Gómez Demaio hizo las afirmaciones durante el encuentro “Observatorio del glifosato” realizado en Buenos Aires en la Cámara de Diputados, donde se presentó un proyecto de ley para prohibir el uso y venta de agrotóxicos.

El profesional precisó que los niños no sólo padecen retraso mental sino malformaciones físicas, diferentes tipo de cáncer e insuficiencias renales, respiratorias o hepáticas, entre otras enfermedades.

El glifosato es utilizado para la eliminación de hierbas y arbustos en extensos territorios donde se cultiva soja transgénica, que cubre el 60% del área cultivable de Argentina.

Ante las numerosas denuncias sobre los efectos tóxicos del herbicida, fabricado por el gigante Monsanto, el gobierno de la presidenta Cristina Kirchner creó en febrero pasado la Comisión Nacional de Investigación para hacer un seguimiento sobre sus efectos en la población, pero aún no se ha dado ningún tipo de información.

sábado, 15 de agosto de 2009

México: Verdades ocultas sobre nuestra comida


Por: Silvia Ribeiro
M

ucha gente no sabe que el aumento de la producción a través de variedades de cultivos de alto rendimiento (semillas mejoradas o híbridos) conlleva la disminución de nutrientes, vitaminas y proteínas en los alimentos producidos. Es un efecto conocido desde hace décadas por agrónomos e investigadores agrícolas llamado efecto dilución. El incremento drástico del rendimiento de los cultivos por hectárea basado en semillas híbridas, uso de fertilizantes sintéticos e irrigación eleva el volumen de materia cosechada, pero es menos nutritivo, principalmente porque la misma cantidad de nutrientes se diluyen en mayor cantidad de hojas, granos o frutos.

Un artículo reciente de Donald R. Davis (Declining fruit and vegetable composition. What´s the evidence?,HortScience, vol. 44/1, febrero 2009) analiza varios estudios anteriores sobre el tema. Concluye que tanto en el caso de los granos como en el de hortalizas y frutas se registra una disminución de nutrientes, paralelo al aumento de producción por hectárea. En el caso de hortalizas hay disminución de calcio y cobre de 17 hasta 80 por ciento, junto a la disminución de otros nutrientes, como hierro, manganeso, zinc y potasio. Un estudio del año 2004 que midió la cantidad de proteínas y cinco vitaminas (A, C y tres del complejo B) sobre 43 hortalizas encontró disminución también de estos elementos: hasta 6 por ciento en proteínas y de 15 a 38 por ciento para tres de las 5 vitaminas estudiadas. Otros análisis sobre maíz y trigo confirman la misma tendencia.

En su revisión, Davis concluye que como la selección de laboratorio para producir híbridos se basa en aumentar el volumen de los granos, frutas y hojas, compuestos mayormente de carbohidratos, no se toma en cuenta que este incremento focalizado implica la dilución de docenas de otros nutrientes y fitoquímicos. No es un factor despreciable: la Organización para la Agricultura y la Alimentación de Naciones Unidas (FAO) denomina esta creciente falta de micronutrientes en los alimentos el hambre oculta. Según este organismo, mil millones de personas sufren deficiencia de hierro, factor asociado en los países pobres al 20 por ciento de los casos de muerte durante el embarazo y la maternidad. También en esos países uno de cada tres menores de cinco años sufren retardo de crecimiento por falta de micronutrientes, y 40 millones de personas sufren problemas de visión o ceguera por falta de vitamina A, entre otros ejemplos. Por otra parte, mil millones de personas consumen demasiadas calorías y son obesas.

La revolución verde, basada en aumentar el rendimiento de pocos cultivos, promover la uniformización de los campos con semillas híbridas, mecanización y uso intensivo de agrotóxicos produjo más volumen de comida, pero menos variada y que cada vez alimenta menos. Al mismo tiempo favoreció la concentración del comercio agroalimentario en una veintena de corporaciones trasnacionales que monopolizan desde las semillas y los agrotóxicos hasta la distribución y procesamiento de los alimentos.


Fuente: Periódico La Jornada de Ciudad de México

Además de ser menos nutritivos, esos alimentos contienen cada vez mayor cantidad de residuos de agrotóxicos y químicos, debido a su industrialización y empaque. Son un generador silenciosopero continuo y omnipresente de enfermedades, que van del aumento significativo de alergias a efectos más graves como problemas neurológicos, malformaciones de nacimiento, debilitamiento inmune, infertilidad y cáncer. De paso, los agrotóxicos y fertilizantes sintéticos destruyen los suelos y contaminan las aguas.

El cúmulo de este desarrollo enfermo y enfermante son los cultivos transgénicos. Además de basarse en híbridos –a los que se les introduce materiales genéticos de virus, bacterias y especies con las que nunca se cruzarían en la naturaleza–, son resistentes a varios agrotóxicos, por lo que su aplicación masiva deja residuos de esos venenos hasta 200 veces mayores que sus similares convencionales también cultivados con químicos.

A los efectos de los agrotóxicos, los transgénicos suman nuevos impactos por el hecho mismo de la manipulación a la que son sometidos. Por ello, la Asociación Americana de Medicina Ambiental se pronunció en mayo de 2009 exhortando a sus miembros, pacientes y público en general a evitar el consumo de transgénicos.

Obviando estas realidades, muchos gobiernos y organismos internacionales se hacen eco del discurso de las trasnacionales de los agronegocios y nos dicen que se necesita producir mayores volúmenes de alimentos con más agricultura industrial y transgénica pararesolver el hambre en el mundo. Digamos: comer mal, pero comer algo. Sin embargo, tampoco eso sucede. Aunque cada vez se producen mayores cantidades de alimentos, paralelamente aumenta el número de hambrientos y desnutridos. Más cantidad no significa que llega a los que lo necesitan. Por el contrario, debido a que los alimentos se transforman cada vez más en mercancías en manos de empresas, cada vez hay más pobres y hambrientos que no pueden pagarlos.

La solución real está justamente en lo contrario: que la producción de alimentos sea local y diversificada, en manos de campesinos y agricultores de pequeña escala que usan semillas locales y brindan alimentos sanos y nutritivos, que no sólo se alimentan a sí mismos, sus familias y comunidades (la mitad de la población mundial), sino que también producen la mayor parte de los alimentos que se consumen dentro de sus países. Al no cegarse con la alta producción de un solo cultivo y no usar agrotóxicos favorecen la cosecha de muchas otras variedades en conjunto con cada cultivo, fuente de muchos otros nutrientes.

* Investigadora del Grupo ETC

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