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martes, 11 de octubre de 2016

El grave efecto de la agricultura agroquímica sobre las aguas subterráneas

Por Worms Argentina
La agricultura industrial moderna es fuente de graves intoxicaciones humanas y destrucción de la biodiversidad que sustenta todo el ciclo biológico mundial.
Es sabido de los graves daños sufridos en la historia moderna por los operarios que trabajaron en contacto con los primeros agroquímicos, tanto como los afectados en zonas aledañas a fumigaciones y asperjados con esos productos.
Plaguicidas y herbicidas han sido los principales destructores de fauna y flora desplazada de los campos agrícolas, tanto como de enfermedades y lesiones a humanos.
…desde hace muchos años se ha comprobado el grave efecto de los fertilizantes de base nitrogenada y fosfatada aplicados en gran escala…
Sin embargo ya desde hace muchos años se ha comprobado el grave efecto de los fertilizantes de base nitrogenada y fosfatada aplicados en gran escala durante períodos prolongados, los cuales van alterando la fisicoquímica de los suelos y modificando los ciclos climáticos e hidrológicos, tanto como el fenómeno de eutrofización de las aguas superficiales aledañas a campos de cultivo.
Las imágenes satelitales de los grandes lagos de norteamérica tanto como la muerte del mar Aral en Rusia son ejemplos dramáticos de ese efecto.
Sin embargo, los daños no terminan en eso.
Recientemente se ha aceptado oficialmente a través de la OMS el poder tóxico y probablemente cancerígeno en humanos del herbicida más usado, el glifosato. Una sustancia que se rocía casi como lluvia en nuestro país sin que se aplique control alguno más que la famosa “receta agronómica” y las buenas prácticas que dependen casi exclusivamente de la buena voluntad del agricultor.
Sólo hace muy poco tiempo se fueron dictando ordenanzas de exclusión para el rociado de ese producto cerca de zonas urbanas, aunque existan estudios que demuestran la capacidad de deriva y difusión atmosférica de esa sustancia a distancias mayores de las actualmente aceptadas como seguras.
Y otro efecto aún no considerado oficial y masivamente es el lixiviado por percolación,
en donde varios agentes son arrastrados desde la superficie por el agua  hacia las napas subterráneas al filtrarse.
El nitrato, componente primordial de los fertilizantes sintéticos como la urea y sustancia peligrosa para la salud humana por su capacidad de variación a nitrito, un agente de conocido poder carcinogénico, ha demostrado una capacidad enorme de lixiviación, principalmente por su solubilidad en agua y otras características electroquímicas.
Las napas inferiores y aledañas a campos de cultivo están impregnadas de nitratos luego de decenios de exageradas y crecientes aplicaciones.
Las napas inferiores y aledañas a campos de cultivo están impregnadas de nitratos luego de decenios de exageradas y crecientes aplicaciones.
Hay que recordar que la urea es un fertilizante por exceso, es decir, agrega cantidades exorbitantes de nitrato al suelo de las cuales las plantas sólo pueden absorber y aprovechar una porción muy pequeña, quedando el resto para su acumulación.
Se aplica aún con ese efecto simplemente porque es barata, extrayéndose por reformado del gas natural.
El concepto de “barato” que nos hace dependientes de recursos fósiles no renovables. Barato mientras hay, hasta que se acaba. Por tanto, sin importar como se mire, estos fertilizantes no constituyen una fuente estable de recursos sino precaria.
Sin embargo, otra sustancia esencialmente soluble en agua, por tanto pasible de lixiviación es el mismísimo glifosato, el asesino de lo vegetal que demuestra ya ser tóxico para animales y hombres.
Sus productores aseguran que no genera percolación sino que su poder tóxico queda sólo en suelos y ventea al aire, como extraño consuelo a nuestra preocupación. Sin embargo no hay ningún estudio de campo que demuestre tal postulado teórico con seguridad.
De hecho, existen ya múltiples positivos en análisis de contenido de glifosato de aguas de pozo de consumo en nuestro país y en todo el mundo.
Uno de ellos es el caso de la escuela “Paso a paso” de la localidad de Almada, en Pehuajó Norte, cuya directora María Cristina De Zan solicitó el estudio luego de observar variaciones importantes en la salud y capacidades de niños y docentes, en diciembre de 2015.
El estudio fué realizado por el Laboratorio PRINARC, de la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad Nacional del Litoral de la ciudad de Santa Fe, y dió como resultado una concentración de 3+/-1 ng/ml, siendo el límite máximo tolerable (?) un valor de 0.6 ng/ml.
La escuela se encuentra lindante con campos de cultivo de soja y el pozo de agua tiene una profundidad de 52 m, algo bastante poco compatible con una contaminación superficial y sí con un proceso de percolado. Casos similares se han encontrado en EEUU y en España.
En estos momentos hay cientos de ciudades y pueblos de campo en nuestro país cuyas aguas de consumo son extraídas de pozos alimentados por napas en similares condiciones de exposición.
Datos para tener en cuenta.
Es el agua que bebemos.

lunes, 11 de agosto de 2014

Paraguay: Cuando los transgénicos acaban con un pueblo

Las recientes inundaciones en Paraguay muestran un país, cuya tierra está regada con sangre, en el que el agronegocio está acabando con los bosques y con el modo de vida de miles de personas

Mª ÁNGELES FERNÁNDEZ / J. MARCOS

Víctimas de la dictadura de Stroessner y de la masacre de Curuguaty, en una protesta en 2012.
Víctimas de la dictadura de Stroessner y de la masacre de Curuguaty, en una protesta en 2012.- AFP
Rojiza es la tierra en Paraguay. Un tono que define no sólo la fertilidad de este territorio de abundante agua, sino que sintetiza el drama que vive gran parte de su población. Rural y latifundista, gran parte de los habitantes no tiene acceso a la tierra. No tienen acceso a nada, en realidad. "En Paraguay, hablar de la tierra es hablar de la democracia", incide el abogado Hugo Valiente.
La masacre de Curuguaty supuso el derrocamiento de Fernando Lugo tras un exprés juicio político
El guaraní es el país con mayor concentración de tierras del mundo: el 85% del territorio está en manos del 2,6% de los propietarios, gran parte foráneos. Unas cifras que dejan claro el estado de la democracia, de la economía y de la sociedad. También el color de su tierra. "Paraguay, junto a Honduras, es el único país de América Latina donde sigue gobernando el mismo esquema bipartidista de élites oligárquicas del siglo XIX", añade Valiente. Tras el paréntesis de los años del Gobierno del exobispo Fernando Lugo, el Partido Colorado ostenta de nuevo el poder desde 2013, cuando retomó sus 61 años de control, 35 de ellos bajo la dictadura de Alfredo Stroessner, a quien apoyaban.
La fértil tierra paraguaya, su despoblado territorio (en un tamaño similar al de España viven poco más de 6,5 millones de personas), la abundancia de agua, la laxitud legal así como la connivencia de los poderes económicos, políticos y judiciales esbozan un país modelado por y para el agronegocio. "El principal problema social es la distribución de la tierra. La economía es eminentemente agraria y de producción agropecuaria", recuerda Fabricio Arnella, de la Articulación Curuguaty.
 Ya han pasado dos años desde la abrupta expulsión de Lugo tras la masacre de Curuguaty y la situación ha empeorado. La sangre derramada aquel día demuestra de la importancia de la tierra en este Estado encogido en el corazón de Suramérica. Y también de su color. El 15 de junio de 2012, el violento desalojo de unos terrenos llamados Marine Kue terminó con la muerte de 11 campesinos y 6 policías. Las ocupaciones como medida de presión son habituales en Paraguay, pero aquel día fue distinto. En la posterior operación policial participaron cerca de 300 efectivos armados incluso con granadas; hicieron su aparición en escena con ambulancias y helicópteros para reprimir una ocupación de no más de 90 campesinas y campesinos desarmados, a quienes acompañaban muchos niños.
"En Paraguay, hablar de la tierra es hablar de la democracia", defiende el abogado Hugo Valiente  
¿De quién eran los terrenos? Ahí está el trasfondo: mientras la empresa sojera Campos Morombí, propiedad del ya fallecido expresidente del partido Colorado Blas Riquelme, afirma que son suyas las 2000 hectáreas ocupadas; el Estado asegura ahora, a través del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra, que son tierras públicas, destinadas a la reforma agraria, pero aún sin escriturar al estar inmersas en un proceso judicial.
No fue un desalojo más. La sangrienta matanza supuso el derrocamiento de Lugo tras un exprés juicio político, calificado por gran parte de la población civil de los países aliados como "golpe de Estado parlamentario". El asunto sigue chorreando sangre en una investigación judicial en la que sólo hay imputados campesinos y ningún policía. La muerte de los civiles no ha sido investigada. "Paraguay es un país no industrializado en el que la exportación de las materias primas agrícolas es la única fuente de generación de riqueza. De ahí que las disputas sobre la propiedad de la tierra, que en el caso de los latifundios tiene muchos claroscuros en términos legales, sea una cuestión estratégica por donde pasa la distribución del poder económico y político", indica Valiente.

Puerta abierta a los transgénicos

No fue un desalojo más porque supuso el fin de un Gobierno que, aunque débil, intentó poner freno a los monocultivos y los transgénicos. Así, ocho de las nueve variedades de semillas transgénicas habilitadas han recibido el visto bueno tras la caída de Lugo. El actual Gobierno de Horacio Cartes "no está avanzando nada en lo relacionado con la tierra a favor del pequeño productor. Desde que asumió el poder sólo hay mejor equipamiento de la policía, más represión y más desalojos de asentamientos campesinos e indígenas", explica el abogado Abel Darío Areco.
El 90% de la superficie cultivada en Paraguay está ocupada por la soja 
El 90% de la superficie cultivada en Paraguay está ocupada por la soja. El crecimiento de este monocultivo coloca a la república como el sexto productor mundial y el cuarto exportador. Un modelo de negocio que apenas paga impuestos y que se basa en el control de la tierra, el desplazamiento de comunidades y en la deforestación.
Cerca de 900.000 personas, en su mayoría jóvenes, han sido expulsadas del campo hacia las zonas urbanas en los últimos diez años, según datos de Oxfam. Esta organización ha lanzado una campaña internacional de recogida de firmas para solicitar al colorado Cartes, el hombre más rico del país, la entrega de las tierras de Marina Kue a familias y jóvenes de Curuguaty que carecen de terreno para cultivar.

Ataque a una vivienda para forzar al desalojo de la familia. - LUIS ALBERTO WAGNER
El senador liberal Luis Alberto Wagner documenta desalojos y expulsiones con quema de casas incluidas, así como las irregularidades de las fumigaciones. Recientemente ha denunciado el crecimiento de grupos parapoliciales ataviados con armas prohibidas por la legislación que, ante la inacción policial, realizan desalojos en el campo. "El incendio de viviendas de campesinos e indígenas son una realidad lamentable", incide. Desde el fin de la dictadura stronissta en 1989, la Coordinadora de Derechos Humanos de Paraguay ha registrado más de 130 casos de ejecuciones y desapariciones forzosas de dirigentes y militantes de organizaciones campesinas.
Desde 1989, se han registrado más de 130 casos de desapariciones de dirigentes y militantes de organizaciones campesinas
Que la mayor parte de la soja se destine a la exportación, que apenas tribute (lo hace con el 2%, cuando la media del país es del 13%, una de las más bajas de América del Sur) y que esté en manos de empresarios foráneos son elementos en enrojecen aún más el análisis. "Usen y abusen de Paraguay", invitó el presidente Cartes hace unos meses a los empresarios brasileños.
Y, con las cifras en la mano, lo hacen: cerca del 20% del territorio paraguayo (unos 7,7 millones de hectáreas o el 32% de las tierras cultivables) están controladas por extranjeros, sobre todo, brasileños (4,8 millones). "El objetivo del capital internacional es avanzar con el modelo agroexportador donde haya seguridad jurídica...  inseguridad jurídica para la población", apunta Arnella.

Deforestación e inundaciones

La tierra en Paraguay es cada vez más rojiza. Y no sólo por la sangre por ella y en ella derramada, sino también por la rápida desaparición de la masa boscosa del país. Según el informe El crecimiento de la soja. Impactos y soluciones, de WWF, la expansión de la soja es la amenaza más grande al Gran Chaco, una llanura rica en especies y escasamente poblada que se extiende a través de Argentina, Paraguay y Bolivia. La región está sufriendo uno de los índices más rápidos de conversión del mundo, con medio millón de hectáreas desmontadas entre 2010 y 2012. La Universidad de Maryland ha alertado también de que el bosque de arbustos del Chaco paraguayo "registra la tasa más elevada de deforestación del mundo".

Estado de una calle en Asunción tras una de las últimas inundaciones. - REUTERS
Pocas veces tiene espacio Paraguay en la prensa internacional. Tras el derrocamiento de Lugo, los hechos con más impacto han sido las terribles inundaciones sufridas por el país en junio, que ocasionaron el desalojo de unas 300.000 personas. Muchas de ellas en la capital. Y muchas de ellas personas migradas y expulsadas del campo que malviven en la ciudad. "Por supuesto que la deforestación masiva es una de las causantes de las inundaciones. En las zonas sojeras el cultivo llega hasta la misma orilla, sin respetar las leyes que hablan de barreras de por lo menos cien metros desde los humedales. La deforestación de las masas boscosas impide que se produzca el efecto de amortiguar las lluvias", sostiene sin dudar el senador Wagner.
Fuente: Público

martes, 29 de julio de 2014

Niveles “Extremos” de Roundup Detectados en Alimentos— ¿Está Consumiendo Este Contaminante Tóxico?

Historia en Breve

  • Una reciente investigación muestra que la soya transgénica contiene altos niveles de glifosato junto con un perfil nutricional deficiente, por lo que los investigadores concluyeron que la soya transgénica no “Sustancialmente Equivalente ” a la soya convencional
  • En promedio la soya transgénica contiene 11.9 partes de millones (ppm) de glifosato. El nivel de residuo más alto encontrado fue de 20.1 ppm. No se encontraron residuos de ningún tipo en las variedades convencionales o vegetales orgánicos
  • Los alimentos procesados sin duda alguna lo exponen a este contaminante toxico, debido al uso de soya y aceite vegetal transgénica, jarabe de maíz de alta fructosa transgénico y/o la remolacha azucarera transgénica
  • En comparación con la soya convencional y la soya transgénica, la soya orgánica contuvo niveles proteína y zinc más altos y menores niveles de omega-6
  • Argentina se ha convertido en uno de los más grandes productores de soya y maíz transgénico y junto con ello, el país ha experimentado una explosión de abortos, problemas de fertilidad y desarrollo anormal del feto


Por el Dr. Mercola
En el 2009, un tribunal francés declaro a Monsanto culpable de mentir; al anunciar falsamente su herbicida Roundup como "biodegradable", "amigable para el ambiente" y por afirmar que "no deja residuos en el suelo."
Estamos empezando a entender que tan falsas son esas declaraciones. Por ejemplo, el verano pasado, un estudio pionero reveló un mecanismo previamente desconocido de daño por glifosato, el ingrediente activo del Roundup.
La investigación mostró que los residuos del glifosato, que se encuentran en la mayoría de alimentos procesados, cortesía de la alimentación occidental a base de la remolacha azucarera, maíz y soya, todos transgénicos "aumentan los efectos perjudiciales de otros residuos químicos y toxinas transmitidas por los alimentos en el medio ambiente, interrumpiendo las funciones normales del cuerpo e induciendo la enfermedad.”
Más recientemente, un estudio noruego publicado en Food Technology1 encontró que la soya transgénica contiene altos niveles de glifosato, junto con un perfil nutricional más bajo, lo que llevo a los investigadores a cuestionar su calidad y seguridad.
La evidencia también sugiere que el glifosato puede ser un factor clave en el aumento de los problemas de salud en Argentina, donde los defectos de nacimiento y las tasas de cáncer se han disparado entre  comunidades que cultivan maíz y soya.

Si Consume Alimentos Procesados, Está Ingiriendo Glifosato

Mientras que cerca de un billón de libras de glifosato son rociadas anualmente en ambos cultivos convencionales y transgénicos en todo el mundo, los cultivos transgénicos reciben las cantidades más elevadas. Es importante entender que los alimentos procesados, sin duda, lo exponen a esta contaminación tóxica, debido al uso de soya y aceite vegetal.2
Lo mismo ocurre con la carne procedente de animales criados en operaciones de alimentación de animales confinados (CAFO), dado que la soya es un alimento básico de la alimentación convencional del ganado. Como se señala en el artículo destacado por Rodale News:3
"Esa soya con rastros de herbicida termina en miles de alimentos envasados no orgánicos y en la alimentación animal como de cerdos, vacas, pollos y pavos.
¿Por qué está pasando esto? Los cultivos transgénicos son manipulados de una manera que nunca podría ocurrir en la naturaleza para que las plantas como el maíz, soya, canola, algodón y remolacha azucarera puedan soportar altas dosis de herbicidas que contienen glifosato que normalmente los matarían. ¿Cuál fue el resultado? Roundup en los alimentos que las personas y animales consumen.”

Cuidado: El Glifosato Es un Contaminante Sistémico

Es muy importante entender que la contaminación por glifosato es sistémica, lo que significa que está presente en todas las células de la planta, desde la raíz hasta la punta. No es sólo un problema de contaminación, como muchos otros productos agroquímicos rociados en cultivos.
Normalmente, es necesario lavar completamente el producto para eliminar los residuos, pero simplemente no podrá eliminar el glifosato de su producto, ni los alimentos ni los fabricantes de alimentos que utilizan ingredientes transgénicos en sus productos pueden hacerlo.
Esta es una razón importante para evitar los alimentos procesados, más allá del hecho de que los alimentos procesados ​​son menos saludables para usted desde el punto de vista nutricional.
Para empeorar las cosas, mientras que la evidencia se está acumulando, mostrando los peligros del glifosato en la salud humana, los agricultores están aumentando el uso del químico debido a la proliferación de malezas resistentes, y la Agencia de Protección Ambiental (EPA) recientemente aumentó en cantidades significativas4, 5los niveles permitidos de glifosato en los alimentos.
Los niveles permitidos en cultivos de semillas oleaginosas como la soya se duplicaron, pasando de 20 ppm a 40 ppm sólo el verano pasado. También elevó los niveles de contaminación por glifosato permitido en otros alimentos, muchos de los cuales fueron elevados de 15-25 veces que los niveles anteriores.

La Soya Transgenética No Es "Sustancialmente Equivalente" a la Soya Convencional, Dicen los Investigadores

El estudio noruego en cuestión investigó los niveles de contaminación y los contenidos nutricionales de las tres variedades de soya6 cultivada en Iowa: soya Roundup Ready; no transgénica que es la soya convencionalmente cultivada con el uso del herbicida Roundup; y soya orgánica, cultivada sin productos químicos agrícolas.
En promedio la soya transgénica contuvo 11.9 partes por millón (ppm) de glifosato. El nivel de residuos más alto encontrado fue de 20.1 ppm. Mientras tanto, no se encontraron residuos de ningún tipo en las variedades convencionales no transgénicas y orgánicas. (Resultados similares se encontraron en un análisis nutricional de maíz transgénico realizado en el 2012, en donde mostró contener 13 ppm de glifosato, en comparación con nada en el maíz convencional).
Tales revelaciones tienen serias implicaciones para los estadounidenses que consumen anualmente7 un promedio de 193 libras de alimentos transgénicos. En un artículo para The Ecologist,8 dos de los investigadores señalan que estos niveles son en realidad dobles, o más, de lo que el propio Monsanto ha denominado "niveles extremos."
"Todas las muestras individuales de la soya transgénica contenían residuos de glifosato y AMPA tanto, en promedio de 9.0 mg/kg. Este monto es mayor de lo normal que en muchas de sus vitaminas.
Monsanto (fabricante de glifosato) ha afirmado que los residuos de glifosato en la soya transgénica son más bajos que en la soya convencional, donde los residuos de glifosato equivalen a 16 - 17 mg/kg (Monsanto, 1999).
Estos residuos, encontrados en las plantas convencionales, probablemente sean a causa por haber fumigado antes de la cosecha (por desecación).
Otra afirmación de Monsanto ha sido que los niveles de residuos de hasta 5.6 mg/kg en la soya transgénicos representan '...niveles extremos, y muy superiores a los que normalmente son encontrados.' (Monsanto, 1999)." [El énfasis es mío]
Los investigadores también encontraron diferencias nutricionales entre los tres tipos de soya. En comparación con la soya cultivada convencionalmente y soya la transgénica, la soya orgánica contuvo niveles altos de proteína y zinc, y niveles más bajos de omega-6. Según los autores:9 "Este estudio rechaza que la soya transgénica sea “sustancialmente equivalente "a la soya convencional."

La Toxicidad por Roundup Ha Sido Enormemente Subestimada

Los investigadores noruegos también señalan que la potencial toxicidad por Roundup ha sido enormemente subestimada, ya que la toxicidad no se puede atribuir únicamente al ingrediente activo, el glifosato.
"Cuando las agencias reguladoras evaluaron la seguridad de los plaguicidas, solo evaluaron invariablemente, el ingrediente activo. Sin embargo, éstos no necesariamente representan las condiciones reales ya que en la práctica es donde está el herbicida formulado (hay muchas formulaciones de Roundup) que se utilizan en el campo. Por lo tanto, es relevante considerar, no sólo el ingrediente activo, en este caso el glifosato y su producto de degradación AMPA, sino también  otros compuestos presentes en la formulación del herbicida ya que éstos aumentan la toxicidad,” escribieron.10
Así que cuando vea "inerte" o "ingredientes inactivos" mencionados en la etiqueta de un pesticida o herbicida, por favor entienda que todo esto significa que no dañarán las plagas o malezas. Es así como la ley federal clasifica los ingredientes11 de pesticidas  "inertes". Esto no significa que los ingredientes no son perjudiciales para USTED, sus hijos o sus mascotas.
De hecho, un estudio12 realizado en el 2012 reveló que los ingredientes inertes, como los disolventes, conservadores, agentes tensioactivos o surfactantes y otras sustancias añadidas están "inactivas". Ellos pueden, y frecuentemente lo hacen, contribuir a la toxicidad de un producto en una manera sinérgica, aun sin ser tóxicos en forma aislada. Ciertos adyuvantes en los herbicidas a base de glifosato también resultaron ser "principios activos de la toxicidad celular humana" agregándose a los peligros inherentes con el glifosato. Vale la pena señalar que, según los investigadores, este daño celular y/o muerte celular puede ocurrir en los niveles residuales que se encuentran en los cultivos tratados con Roundup, así como en el césped y los jardines donde el Roundup es aplicado para el control de malezas.
También sospechan que el Roundup puede causar abortos involuntarios y desarrollo anormal del feto, al interferir con la producción de la hormona13 --problemas que se han disparado en Argentina, a raíz de la introducción de soya transgénica. Una combinación tóxica de Roundup y fertilizantes también ha sido acusada por decenas de miles de muertes entre los agricultores de Sri Lanka, India, y la costa del Pacífico de América Central (El Salvador, Nicaragua y Costa Rica).

Las Malformaciones de Nacimiento Se Dispararon en los Centros Agrícolas de Argentina

Como se señaló anteriormente en el destacado informe14 de la radio BBC, Argentina se ha convertido en uno de los productores y exportadores de soya y maíz transgénico más grandes del mundo, y junto con él, el país ha experimentado una explosión de abortos involuntarios, problemas de fertilidad y desarrollo anormal del feto. En la provincia de Chaco, los defectos de nacimiento se han cuadruplicado en la década posterior en que se introdujeron los cultivos transgénicos.15
"Hay una inquietud en todo el cinturón transgénico del país, sobre todo por la salud. En la provincia norteña de Chaco, el ministro de Salud Pública quiere que una comisión independiente investigue los casos de cáncer y la incidencia de niños nacidos con discapacidades", reportó16 la BBC. "Pressly entrevisto al Dr. Carrasco de la Universidad de Buenos Aires, quien publicó un estudio en el 2010 que muestra que el glifosato puede causar defectos de nacimiento en los embriones de animales.
Pressly le pregunta a Carrasco – ¿que debió haber ocurrido después de publicar su documento? "Muy fácil", dice Carrasco. 'Los gobiernos de Argentina - deben llamar a una moratoria'. 'Pero después, se pone todo el modelo en duda - ¿qué significa eso para la economía de Argentina?' Pressly pregunta. "¿Qué tal si estamos envenenando a nuestra gente?" Carrasco pregunta."
Más de 18 millones de hectáreas en Argentina están cubiertas con soya transgénica, en donde se rocían más de 300 millones de litros de pesticidas. En el pueblo de Malvinas Argentinas que está rodeado de plantaciones de soya, la tasa de aborto involuntario es 100 veces superior al promedio nacional, cortesía del glifosato. Según el Dr. Medardo Vásquez, especialista neonatal en el Hospital de Niños de Córdoba, destacado en el documentalLas Malas Semillas Argentinas:
"Veo niños recién nacidos, muchos de ellos están malformados. Tengo que decirles a los padres que sus hijos están muriendo a causa de estos métodos agrícolas. En algunas zonas de Argentina la primera causa de muerte en niños menores de un año de edad es por malformaciones."

Cuando los Alimentos Son un Veneno...

Que es lo que tuvo que hacer la industria de biotecnológica, encabezada por Monsanto,  para convertir los alimentos en veneno... literalmente, y en más de un sentido. El glifosato, que ahora sabemos que contamina sistémicamente la planta y no se puede lavar, tiene una serie de efectos biológicos devastadores, incluyendo los siguientes:
Deficiencias nutricionales, dado que el glifosato inmoviliza ciertos nutrientes y altera la composición nutricional del cultivo tratadoAltera la biosíntesis de aminoácidos aromáticos (estos son los aminoácidos esenciales que no se producen en su cuerpo que deben ser suministrados a través de su alimentación)
Mayor exposición a tóxicos (esto incluye a los altos niveles de glifosato y formaldehído en la comida en sí)Deterioro de transporte de sulfato y el metabolismo de azufre; deficiencia de sulfato
Toxicidad sistémica-un efecto secundario de la interrupción extrema de la función microbiana en todo el cuerpo; microbios benéficos, en particular, lo que permite el crecimiento excesivo de los agentes patógenosDisbiosis intestinal (desequilibrios en la flora intestinal, inflamación, intestino permeable y alergias alimentarias, como la intolerancia al gluten)
Potenciación de los efectos dañinos de los otros residuos químicos transmitidos por los alimentos y toxinas ambientales como resultado de que el glifosato apaga la función de las enzimas de desintoxicaciónFormación de amoníaco (un subproducto creado cuando ciertos microbios que descomponen el glifosato) lo que podría causar inflamación del cerebro asociada con el autismo y la enfermedad de Alzheimer
 
Algunos investigadores ahora creen que el glifosato podría fácilmente ser uno de los factores más importantes en el desarrollo de una amplia variedad de enfermedades y condiciones modernas, incluyendo pero no limitándose a:
AutismoEnfermedades gastrointestinales tales como enfermedad inflamatoria del intestino, diarrea crónica, colitis, y enfermedad de CrohnObesidad
AlergiasEnfermedad cardiovascularDepresión
CáncerEsterilidadEnfermedad de Alzheimer
Enfermedad de ParkinsonEsclerosis múltipleALS y más

Cómo Protegerse Usted y Su Familia de Este Veneno Sistémico

Si esto no es razón suficiente para convertirse en un ávido lector de etiquetas para evitar los ingredientes derivados de maíz, soya o remolacha azucarera, entonces, no sé lo que es. Idealmente, sería mejor que optara por productos que llevan la etiqueta USDA 100% Organic cuando compre alimentos procesados ​​con el fin de evitar la exposición a los productos químicos agrícolas, que sin duda no se limitan al Roundup. Sin embargo, no cometa el error de confundir la etiqueta "natural" con las normas orgánicas. La etiqueta "natural" no se basa en ninguna norma, y es con frecuencia utilizada erróneamente por los vendedores de productos transgénicos.
Los productores y fabricantes de productos orgánicos que llevan el sello de la USDA, por su parte, tienen que cumplir con los estándares más estrictos de cualquiera de las etiquetas orgánicas disponibles en la actualidad. Mi recomendación personal es renunciar a los alimentos procesados por completo. Compre un buen libro de cocina, y empiece a cocinar desde cero utilizando ingredientes orgánicos y enteros. Esta es realmente la clave para una salud óptima. Las carnes deben ser de animales alimentados con pastura para garantizar que no hayan sido alimentados con maíz o soya transgénica. También sería prudente dejar de usar Roundup alrededor de su casa, especialmente en las áreas donde juegan los niños y las mascotas, ya que podrían tener contacto con él.

La Agricultura Biológica es la Manera de Eliminar este Problema

El año pasado, entrevisté a la Dra. Elaine Ingham, una experta reconocida internacionalmente sobre los beneficios de la ciencia sostenible del suelo. Según la Dra. Ingham y otros expertos en el suelo, un componente clave de la agricultura exitosa radica en tener la vida microbiana adecuada en el suelo. Esto incluye especies beneficiosas de bacterias, hongos, protozoos, y lombrices de tierra, los cuales contribuyen al crecimiento de las plantas en un número de diferentes maneras. Las plantas reales de nutrición requieren de estos microorganismos beneficiosos en el suelo, que tienen el material mineral en el suelo y lo convierten en una forma disponible para las plantas. Sin estos microbios las plantas son incapaces de alcanzar su máximo potencial genético, que es una de las razones por las que no soy un fan de la hidroponía ya que realmente se cultivan con productos químicos y no con microbios.
La agricultura química es un invento que ahora se ha demostrado insostenible, y debemos hacer los cambios adecuados si queremos que nuestros descendientes sobrevivan en este planeta--la situación es muy grave. Empresas de tecnología química se han infiltrado y apoderado de la agricultura, y es un negocio muy rentable. Pero, literalmente, es una manera de crear alimentos tóxicos; por no mencionar el hecho de que los productos químicos agrícolas también están haciendo que el agua no se pueda bebe y que no sea apta para la vida marina.
Apoyar las granjas orgánicas locales es fundamental tanto para el medio ambiente como para la salud de su familia. Otra alternativa es empezar a cultivar sus propios alimentos. Si no tiene muchos conocimientos de cómo hacerlo, los germinados son una excelente manera para empezar. Agregarlos a su ensalada, por ejemplo, podría aumentar significativamente el contenido nutricional de su comida.
También lo invito apoyar cualquier y todas las iniciativas estatales del etiquetado de alimentos transgénicos. La industria de la biotecnología química se ha beneficiado durante mucho tiempo al ocultarlos; es el momento de que ellos etiqueten sus productos. Los investigadores opinan que los alimentos transgénicos no son equivalentes a los alimentos convencionales; pruebas científicas lo han probado, y tenemos derecho a saber el contenido de lo que compramos.
Recientemente nombré a la Asociación de Fabricantes de Alimentos de Estados Unidos (Grocery Manufacturers Association o GMA por sus siglas en inglés) "la corporación más malvada en el planeta", teniendo en cuenta el hecho de que esta principalmente formada por productores de plaguicidas y fabricantes de comida chatarra que están dispuestos a violar algunos de sus derechos más básicos, sólo para garantizar que sus alimentos chatarra subsidiados, transgénicos y dependientes de químicos, mantengan su status quo.
La locura ha ido demasiado lejos. Es hora de unirse y luchar de nuevo, por esa razón lo invito a boicotear cada producto propiedad de los miembros de la GMA, incluyendo marcas naturales y orgánicas. Para conocer más sobre este boicot y las marcas traidoras que se incluyen, por favor visite TheBoycottList.org. También lo invito a donar al Organic Consumers Fund. Su donación ayudará a luchar contra la demanda de GMA en Vermont, y también ayudará a ganar la iniciativa de ley del etiquetado de organismos transgénicos en Oregón en noviembre.
Vote con su bolsillo, cada comida que compre hace una diferencia enorme. Al boicotear las marcas traidoras que son parte de GMA, puede ayudar a nivelar el campo de juego, y ayudar a recuperar el control de nuestro suministro alimenticio. Y como siempre, continúe educándose sobre los alimentos transgénicos y comparta sus conocimientos con su familia y amigos.

Fuente: Página del Dr. Mercola  (¡Gracias Adriana Babè!)

domingo, 28 de noviembre de 2010

Argentina: Sojización...y después? (II)

En este extenso informe que publica enREDando, continuamos abordando las consecuencias nocivas del actual modelo productivo basado en el monocultivo de Soja RR. La salud humana en estado de emergencia, la muerte de un niño de 9 años, esclavo de una empresa avícola en Buenos Aires, las denuncias de vecinos por fumigaciones en Ibarlucea, el impacto en la flora, la fauna y los arroyos en la localidad santafesina de Romang y el megaproyecto arrocero del vicepresidente del Grupo Clarín, “Ayuí Grande”, en Corrientes. Consultamos a la abogada y ambientalista Graciela Gomez y relevamos los informes de investigación realizados por la Cooperativa La Alameda. La lucha de las comunidades y vecinos que claman, de punta a punta del país: “No somos campo, somos tierra”. 

Trabajo esclavo infantil 


Ezequiel Ferreyra murió. Tenía 6 años y era un niño esclavo de la empresa avícola Nuestra Huella S.A. Falleció como consecuencia de un tumor en el cerebro. “La corta vida de Ezequiel transcurrió la mayor parte de su tiempo entre la sangre y el guano de las gallinas y manipulando venenos con elementos cancerígenos de la empresa para cumplir a rajatabla con los topes de producción que la patronal le imponía a su familia", denuncia la Asamblea Popular y Cooperativa La Alameda. 

Ezequiel y todos los niños y adultos que trabajan en esa granja avícola manipulan agrotóxicos. Según la investigación que llevó a cabo La Alameda, uno de estos agrotóxicos “es el NUVAN, cuyo ingrediente activo es el Diclorvos, un insecticida que la Unidad para el Desarrollo y el Uso Seguro de Plaguicidas de la OMS, Unidad de Biología y control de Vectores clasifica como CLASE Ib. El Departamento de Salud y Servicios Humanos (DHHS) determinó que el diclorvos es un carcinógeno. La Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) ha determinado que el diclorvos es un posible carcinogénico en humanos. La EPA ha determinado que el diclorvos es un carcinógeno humano. Aún así, en la Argentina se usa como caramelo.” 

A raíz de esto, la Alameda presentó una denuncia ante la justicia contra la empresa “Nuestra Huella” S.A por el delito de trata de personas. En la misma, se resume la historia de Ezequiel y su familia, proveniente de la provincia de Misiones, la situación de extrema explotación en la que vivían y las condiciones que reflejan el trabajo esclavo y la trata de personas, dentro de las granjas que posee la empresa en diferentes zonas de la provincia de Buenos Aires. “Al padre lo pusieron a cargo de uno de los galpones, donde debía juntar miles de huevos por día, remover guano, juntar la sangre y distribuir el veneno para combatir las plagas de los animales a su cuidado. El tope de producción que le imponía la empresa era imposible de cumplir sin involucrar al resto del grupo familiar, lo que era estimulado por los capataces de la empresa, ya que si ese tope no se cumplía, se corría el riesgo de quedar sin trabajo y en la calle. (…) Cabe destacar que cientos de familias más, son esclavizadas del mismo modo que la familia de Ezequiel en unas 70 granjas dispersas por Pilar, Zarate, Campana, Exaltación de la Cruz y Córdoba donde muchísimos chicos están expuestos a graves peligros como que corrió el niño fallecido. Esas granjas son propiedad de «Nuestra Huella», una empresa que gozaba de prestigio y liderazgo en el mercado avícola y que tenía clientes poderosos como Wall Mart y Carrefour, hasta que comenzó a conocerse su costado más oscuro: trabajo esclavo e infantil, alambrados electrificados, trata y tráfico de personas.” (Ver denuncia completa) 

Al mismo tiempo, la Alameda advierte que “en las granjas de la empresa Nuestra Huella S.A. todavía hay 200 pibes que estuvieron en contacto con agrotóxicos, todos ellos realizando actividades similares a las de Ezequiel” y que, por otro lado, “los trabajadores que se animaron a declarar contra la empresa fueron despedidos y quedaron desamparados junto a sus numerosas familias”. 

En un video realizado por la organización, se observa a Ezequiel tiempo antes de que falleciera, contando como era su vida adentro de la granja avícola donde era explotado, junto con su familia y centenares de niños y niñas que todavía permanecen allí. 

Enfermedades, y soja, en aumento 

En nuestra provincia, las tierras de la Pampa Húmeda están minadas, de norte a sur, con el monocultivo de soja transgénica. “La Argentina destina la mayor superficie posible de su feraz pradera pampeana (más de 35 millones de hectáreas) a producir parte de la cadena alimenticia de otros países”, apunta el Ing. Alberto Lapolla. 

Además, el especialista agrónomo expresa: “La superficie sembrada hoy con sojaRR, supera a toda el área sembrada existente en 1995. Esto implica que para llegar a los 35 millones de hectáreas actuales, se debió ocupar una enorme cantidad de tierras históricamente destinadas a la ganadería, a la lechería, al monte frutal, a la horticultura, al monte virgen, a la apicultura, a la producción familiar, y a otros cultivos que fueron desplazados por la soja como el girasol, el maíz, la batata y el algodón. La superficie sojizada crece año a año a costa de otras producciones. Así en 2004, la superficie agrícola total era de 27 millones de has, mientras que hoy ya superamos las 35 millones de has, cifra equivalente al 12.5% de la superficie del país. El pool sojero multinacional que controla y domina el ‘negocio’, estima que para el año 2017 la cifra de la superficie agrícola argentina debe orillar las 120 millones de has. Algo así como el 43% de la superficie nacional, un verdadero disparate ambiental y agronómico”. 

En una jornada de debate realizada en la facultad de Medicina de Rosario, el Dr. Medarno Ávila Vázquez, dio una detallada revisión de los efectos a corto y largo plazo, que los médicos de los pueblos fumigados han observado clínicamente en los habitantes de localidades afectadas por el uso de agrotóxicos. Medarno Ávila Vázquez es integrante del grupo de Médicos de Pueblos Fumigados que todos los años se encuentra para compartir sus miradas y experiencias frente al avance cada vez más prepotente del monocultivo sojero. “En diez provincias argentinas, seis universidades observaron los efectos agudos a corto plazo en la población: respiratorios, dérmicos, neurológicos, hepáticos, pulmonares. Y los efectos crónicos a largo plazo: trastornos reproductivos, cánceres, trastornos endócrinos e inmunitarios, nacimientos con malformaciones. Lo que se observa, es que el perfil de la enfermedad en los pueblos fue cambiando”, describe con una contundente calma, Ávila Vázquez, oriundo de la provincia de Córdoba. 

En la provincia del Chaco, según estudios del Ministerio de Salud de la provincia, entre 1997-1998 hubo 24.030 nacimientos, de los cuales se contabilizaron 46 malformaciones congénitas. “Una década después, en doce meses entre 2008 y 2009, se registraron menos nacimientos: 21.808, pero se multiplicaron las malformaciones: 186 casos. Los datos corresponden a la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) de Neonatología del Hospital Perrando de Resistencia. De 1997a 1998 hubo un promedio de 4,9 casos por mes. De 2001 a 2002 creció a 7,5 casos. Y entre 2008 y 2009 aumentó a 16,8 casos mensuales; según consta en el “Primer Informe” de la mencionada Comisión oficial.”

 En Córdoba, el Servicio de Neonatología del Hospital de Maternidad de la UNC detalló que la tasa de malformaciones aumentó del 2.6 por 100 en el año 1995, al 4.6 por 100 desde el año 1996, y que dichas malformaciones son de “origen inexplicable”. Según una encuesta realizada por la Universidad de Río Cuarto en 5 pueblos de la provincia de Córdoba a mujeres en edad fértil, los casos de abortos espontáneos en los últimos 5 años ascienden al 19%. 

“En abril de este año se conocieron los resultados del estudio oficial de la Comisión de Investigación de Contaminantes del Agua del Chaco, creada, ante la presión de la comunidad, por el gobierno de esa provincia, con la participación del ministerio de salud local y de la Nación, que al analizar zonas fumigadas chaqueñas manifestó que: en canceres infantiles “los valores se encuentran por encima de lo esperado, incrementándose notablemente en los últimos diez años, período en el que los casos registrados triplican la ocurrencia de cáncer en niños menores de diez años”. La media mundial de cáncer en menores de 15 años es de 12-14 casos cada 100.000 niños, los datos oficiales de Chaco muestran que el registro trepa a 20,2 en La Leonesa, pueblo sistemáticamente fumigado en forma aérea con glifosato y otros plaguicidas”, sostiene Medarno Vázquez en su informe “BellVille “Agrotóxicos, la salud y los médicos”. 

Denuncia en Ibarlucea 

En la localidad de Ibarlucea, ubicada a pocos kilómetros de Rosario, los vecinos y vecinas se autoconvocaron para reclamarle a la Comuna, la prohibición de las fumigaciones que se realizan a menos de 200, y hasta 50 metros, de los establecido por ley. Para conocer la situación, enREDando dialogó con la abogada y ambientalista Graciela Gómez. “El impacto de los agrotóxicos se ve reflejado en los casos que vamos recabando en cada lugar, en cada pueblo que visitamos”, sostiene la abogada quien forma parte de la organización Ecos de Romang.

“Los vecinos denunciaron fumigaciones a metros de sus casas, algunos a menos de 200 mts y otros a 50. Se entrega un petitorio y después de un mes con tres notas presentadas posteriormente, no hay respuestas.” El reclamo de los vecinos surge ante la gran preocupación que conllevó la detección de piretroides en la sangre de un niño ibarlucense de 9 años de edad. En su organismo se registró 1,4 ppb de lambdaciolatrina, un químico que se usa en insecticidas clasificados por el Senasa como clase 2, banda amarilla, es decir, nocivo para el hombre. 

Gómez, indignada ante esta situación, expresa: “Si la ley dice que no se puede fumigar en forma terrestre a menos de 500 mts ¿porqué insiste con los 100 mts?. 

Actualmente, la Comuna de Ibarlucea no adhiere a la Ley provincial 11.273 que también se encuentra en debate en la Cámara de Senadores de la Legislatura provincial. Al mismo tiempo, son numerosos los pedidos de informe que realizó la ONG junto con los vecinos ante el intendente Juan José Prino. El reclamo es claro: prohibir las fumigaciones a menos de 500 metros de las casas vecinas y la libre circulación de los llamados “mosquitos” fumigadores. “Le pedimos cumplimiento del Decreto 552/97 y de la Ley Orgánica de Comunas”, reafirma Graciela Gomez. 

Después de reiterados petitorios presentados, la Comuna finalmente respondió, anunciando la sanción de una nueva ordenanza que establezca: “Considerar como línea 0, a la fijada por catastro y/o comuna….(…) como límite entre zona urbana y suburbana (…) estando la cartografía que la define en la comuna. Artículo 2° Dentro de los 100 (cien) metros de la línea 0 no podrá efectuarse ningún tipo de fumigación por el medio que fuere. Artículo 3° A partir de los 100 (cien) metros y hasta los 3000 solo podrá fumigarse en forma terrestre con productos clase 2-3 y 4. Artículo 4° A partir de los 3000 (tres mil) metros podrá fumigarse en forma aérea con productos clase 2-3-y 4”

 “¿No sabe este señor y sus asesores que existe una Ley que lleva el N° 11.273 cuyo artículo 34 prohibe la fumigación terrestre a 500 mts de las plantas urbanas?”, se pregunta la abogada Graciela Gomez, ante la respuesta del intendente de Ibarlucea, Juan José Prino. 

El río contaminado: la vida en Romang 

¿Cómo impacta la agroindustria en la vida de las comunidades? ¿Cuán difícil es instalar el debate en el corazón de los pueblos sojizados? “Hay miedo porque no quieren perder su trabajo, porque esas oportunidades de empleo, sea comercio u otra área, están en manos de una o dos personas que manejan el pueblo. No hablo de trabajo en el campo, porque eso no da mano de obra. En muchos casos simplemente no hablan porque terminan siendo excluídos u hostigados por denunciar, cuando lo normal es callar y hacer la vista gorda. En un lugar me dijeron que denunciar es “dividir a la población”; narra la abogada Graciela Gomez para quien, el modelo productivo basado en la siembra directa de Soja RR está destruyendo la tierra y, a un futuro no muy lejano, “dejará la salud de la gente en emergencia sanitaria”. 

Oriunda de la localidad de Romang, le preguntamos cuáles fueron los cambios que observó en su pueblo natal. Y esto nos dice: “La fauna está desbastada, así también la riqueza ictícola. En zona de islas, otra vez se estuvo fumigando camalotes hace unos días, a pesar de las denuncias, de la causa judicial, de saber que de ése mismo curso de agua, extrae la bomba para consumo humano. No hay control, están más preocupados por hacer política que por atender los temas realmente importantes. No se dan cuenta del valor de ése humedal que siguen mutilando.” 

En un valioso documental realizado por la ONG Ecos de Romang, se denuncia la fuerte contaminación de los humedales y el impacto en la vegetación y la fauna de la zona. “En el distrito Romang, Departamento San Javier, en el Valle aluvial del río Paraná, precisamente en el Arroyo conocido como el Maidana, afluente del río Paraná, que se inicia en este en la llamada boca del Ombú y desagüa en el río San Javier se está fumigando con herbicidas, para evitar que la vegetación propia de un curso de agua, de un humedal tan rico como este, dificulte la navegación a quien desee llegar sin tropiezos al Paraná, para disfrutar de la naturaleza. Hoy, nuestro paraíso natural está siendo mutilado sin control. El herbicida usado es glifosato. Hay un tramo de este arroyo, que presenta sus orillas ya libre de yuyos producto de fumigación de larga data. Esto ha conseguido que la vegetación se retraiga hacia tierra alta y ya no descienda al zanjón.”

 La vida y la cultura de los habitantes de Romang está estrechamente vinculada al río y a la actividad pesquera. En este documental, Graciela Gomez cuenta: “Ya es vox populi entre los pescadores la gran mortandad de peces, siendo los más afectados, los sábalos, amarillos y otras especies que se alimentan de los sedimentos del río. Los productores agrícolas suelen lavar los tanques de las máquinas que usan en la fumigación en el cauce de arroyos y ríos aledaños. La eliminación de los envases vacíos constituye otra fuente de contaminación. Una vez enjuagados, lo usan para transportar combustible o agua cuando salen de pesca. A pesar de informarles las consecuencias de esta práctica aberrante, convencerlos de volver a rastrillar los camalotes cómo se hacía antes, contestaron que “fumigar es más fácil. Afirman que el glifosato es biodegradable e inofensivo.” 

Existe una causa judicial radicada en un juzgado de Reconquista. “Aún así, se sigue fumigando y hostigando a cada uno de los ambientalistas que denunciamos la contaminación de las aguas.” 

Por otra parte, la ambientalista señala el impacto que significó en Romang, el cierre del Molino arrocero como otra gran “preocupación que se suma a los pobladores que ya bastante deben soportar la falta de fuentes de trabajo. Cerró hace años la desmotadora, ahora el Molino, dos emblemas de nuestro pueblo.” 

Graciela no duda en responsabilizar al poder político y también, al sector agroindustrial. “Ellos omiten y parecieran desconocer que además de las leyes existe algo que se llama ética. La acatan los menos, la mayoría se aferra a un modelo que tarde o temprano va a terminar con el objeto de su ambición: poder y suelo.” Además, el eco en los medios de comunicación, es escaso. La mayoría, nos dice la abogada, “obedecen al monopolio a nivel nacional”. Le decía a un amigo que me pidió ayuda cuando estaban despidiendo a empleados del Grupo Uno y El Litoral “porqué no les das difusión al reclamo”, yo le contesté que lo hice, pero ninguno de ellos parece haberse enterado. Es más uno de ellos se ofende por mis notas con una necedad tal que le impide ver la realidad del llamado “milagro de la soja”.

Corrientes: Represa Ayui Grande 

Otro de los temas silenciados por las corporaciones mediáticas- quien impulsa uno de los actuales megaproyectos arroceros en Argentina es el vicepresidente del Grupo Clarín, José Aranda- es el impacto que provoca el uso de pesticidas y herbicidas en uno de los productos básicos de la alimentación mundial: el arroz. 

En este sentido, la abogada Graciela Gomez llevó adelante una investigación muy poco difundida sobre el tema. En la nota titulada “Lo que no se dice del arroz”, la abogada puntualiza: “La intensificación de la producción y el incremento de la demanda de arroz, ha aumentado el uso de fertilizantes y pesticidas, haciendo del cultivo uno de los principales contaminantes de zonas agrícolas especialmente sensibles. El arroz híbrido requiere un uso intenso de fertilizantes y pesticidas, así como mayor cantidad de agua.” La Represa Ayui Grande, en la provincia de Corrientes, es el emprendimiento arrocero privado más importante del Mercosur, “que producirá 120 mil toneladas anuales de granos. Así lo anuncian Copra S.A., cuyo titular es el vicepresidente del Grupo Clarín, José Aranda, y Adecoagro, perteneciente al financista húngaro George Soros, ambos integrantes de la UTE que encabeza la iniciativa.”

 El proyecto prevé inundar 8.000 hectáreas de reservas naturales en la provincia de Corrientes “para cultivar arroz, la construcción de una represa sobre el río Ayuí, en Mercedes, con la que crearán un lago artificial destinado a regar las 18.000 hectáreas de plantaciones”, afirma Graciela Gomez, y agrega: “El Ayuí es una locura, es de una inviabilidad apabullante pretender hacer de un recurso natural de tamaña riqueza, “un bien propio”.

 Los ríos, lagos y mares son de propiedad pública en Argentina y en consecuencia ningún particular puede utilizarlos en provecho propio sin autorización previa de las autoridades. Sin embargo, en Corrientes, el Grupo Clarin y sus socios encontraron la complicidad del gobierno provincial para impulsar un proyecto arrocero que provocaría un fuerte impacto ambiental. En este sentido se pronunció el gobierno nacional de Cristina Kirchner. “Alega que los empresarios y el gobierno provincial no cumplieron con las tareas de prospección ecológica en previsión de las consecuencias que ‘Ayuí Grande’ acarrearía a la geografía de la zona.” El impacto incluye la destrucción de la flora y fauna nativas y la contaminación a raíz de los pesticidas y desechos de los grandes arrozales sobre las aguas del río Uruguay a través de sus afluentes Ayuí y Miriñay 

En su investigación, la Dra. Gomez señala que “en Colonia Carlos Pellegrini hay dos arroceras que plantaron más de 2.000 hectáreas de granos en el corazón de los Esteros de Iberá. Durante la última temporada de plantación, las dos arroceras de Pellegrini chuparon unos 22.000 millones de metros cúbicos de agua de la Laguna Iberá, y en la de regadío la laguna bajó unos 25 centímetros en su caudal de agua, lo que indica que disminuyó un total de casi un metro en su cuenca hídrica.” A su vez, “el sobrevuelo y las fotos satelitales de la Laguna Merceditas, mostraron a que la extracción de agua para el regadío, entre el 2004 y 2007, le produjo una playa de 200 metros a la laguna, lo que grafica la gravedad y la velocidad del daño ambiental que se está generando. Los pesticidas, plaguicidas, fertilizantes y todos los venenos agroquímicos utilizados antes y durante el cultivo en las arroceras de Pellegrini, vuelven a la Laguna Iberá, a la Laguna Merceditas, a los arroyos y se filtran en el suelo y napas subterráneas.” 

En cuanto a las acciones legales que tienen las comunidades, y las herramientas para accionar frente a los gobiernos locales y exigir el cumplimiento irrestricto de las leyes vigentes, como la ley provincial 11.273 o la Ley Nacional de Medio Ambiente, la abogada Graciela Gomez, reconoce que las “provincias difieren en las normas ambientales según su propio beneficio, la soja, la minería o el arroz”.  

Mientras tanto, en Argentina, existe una lucha cuerpo a cuerpo de ambientalistas, organizaciones, asambleas de vecinos y comunidades originarias que, desde diferentes  rincones de la Argentina, claman: “Nos somos campo, somos tierra”. 

Fuente: Boletín EnREDando

domingo, 12 de septiembre de 2010

Awka Liwen (Rebelde Amanecer)

AWKA LIWEN es la historia de la posesión y tenencia de la tierra en La Argentina a partir de las matanzas y expulsión de sus antiguos dueños: el indio y el gaucho. 

Un film de Osvaldo Bayer, Mariano Aiello y Kristina Hille







Más info en http://www.awka-liwen.org/


martes, 13 de julio de 2010

Un modelo que desprecia la vida


La historia contaminante de Santa Fe


El periodista y escritor Carlos Del Frade participó del Ciclo de Ecología, un espacio de debate sobre temáticas ambientales que funciona en Rosario desde hace 17 años. Con datos de investigaciones y registros documentales propuso un interesante recorrido por la “Historia contaminante de la provincia de Santa Fe”. Una realidad dolorosa, asentada sobre modelos extractivos de producción que desprecian la vida y la salud de la población, que destruyen el medioambiente y la biodiversidad. enREDando conversó con él. 





“Me parece que el gran desafío que actualmente nos presenta la ecología es, por un lado la salud del ser humano, en segundo lugar la salud del medio ambiente. Pero a su vez, lo que la ecología necesariamente muestra es que el desarrollo económico de nuestros pueblos ha sido y es digitado desde afuera y nunca desde nuestros pueblos. Esta es la gran cuestión que tenemos que resolver”, analiza Carlos Del Frade en diálogo con enREDando, minutos antes de presentarse en el Ciclo de Ecología. 



El trabajo periodístico y de investigación que Del Frade viene desarrollando desde hace más de veinte años, ha estado siempre vinculado con la construcción de un pensamiento crítico a partir de la revisión histórica, de los procesos sociales y políticos de nuestro país. Desde el periodismo y la docencia el colega invita a desnaturalizar las desigualdades. 

Desde un lugar crítico, que a su vez es luminoso y esperanzador, pone el trabajo periodístico al servicio de los sectores históricamente maltratados. Llama a buscar los porqué del actual estado de cosas, el cual conduce a millones de personas a vivir en la miseria, desamparados, contaminados, desocupados, sin acceso a la educación y a la atención en salud. En este sentido, actualmente está desarrollando un estudio sobre la historia social, política y económica en los 19 departamentos de la provincia de Santa Fe, con la intención de hacer un manual de la geografía existencial de cada uno de los departamentos. 

En dicho trabajo, “Historia contaminante de la provincia de Santa Fe”, analiza cómo, desde los tiempos de La Forestal hasta la actualidad, el desarrollo económico de nuestros pueblos ha sido y sigue siendo digitado desde afuera, por sectores económicos concentrados, extranjeros y nacionales, y nunca a partir de las necesidades de la población. 

Sobre este tema expuso el último lunes de junio en el Ciclo de Ecología, un espacio de debate y concientización ambiental, coordinado por el periodista Sergio Rinaldi que desde hace 17 años funciona en el Centro Cultural Bernardino Rivadavia (ver nota Ciclo de Ecología). 

“La historia contaminante de Santa Fe arranca a partir del siglo XIX con la instalación de La Forestal en el centro- norte de la provincia. Después se continúa con otra vuelta de tuerca en el sistema capitalista, cuando se instalan las industrias grandes en el sur. Especialmente allí empieza a aparecer Celulosa, y eso determina la pérdida del 86% de los bosques y los montes naturales de la provincia, lo que genera por un lado el desierto, la falta de absorción de la tierra y por otro, esta cuestión tan loca (especialmente en el norte de la provincia) de sequía e inundación permanentemente”, explica. 

“Lo que también estudiamos es cómo al lado de uno de los ríos más caudalosos del mundo, como es el Paraná, el nuevo gobierno de la provincia diga que recién vamos a tener agua potable todos los santafesinos recién en el 2024. Es muy fuerte eso, porque la primera potabilización de agua que se intentó hacer en argentina, lo hizo el gobierno de Martín Rodriguez en el año 1821. Eso da una estatura de todo lo que se perdió en tiempo o de todo lo que se ganó en negociados para que los santafesinos no tengamos agua potable. Y peor aún es el tema de las cloacas”, denuncia Carlos. 

“Los modelos extractivos del sistema capitalista desprecian la vida de los pueblos, de los trabajadores y del medio ambiente. Ahora, la industrialización de la soja ha generado que con los agroquímicos se genere la pérdida de la biodiversidad en grandes partes del territorio santafesino”, dice, aclarando que el tema es económico, y que no podrá frenarse hasta tanto se siga beneficiando y dándole ganancia solamente a las multinacionales. 

Enseguida relaciona el tema de la expansión de la frontera agropecuaria y del boom sojero con los problemas de salud que se están manifestando en diferentes localidades santafesinas que se hallan rodeadas por campos de soja donde constantemente se fumiga con agroquímicos como el glifosato: 

“En muchas localidades del norte de Santa Fe los pediatras están mostrando cómo las características morfológicas de los chicos empiezan a ser alteradas por estas cuestiones, esto es complejo y preocupante. Pero volvemos siempre a lo mismo, todo tiene que ver con una manera de concebir la política. Actualmente la vemos asociada con el verbogerenciar. Es como que se gerencian los restos que deja sin utilizar la voracidad de los sectores privados, entonces, el Estado tiene que hacer de ambulancia, siempre yendo a buscar las víctimas que te deja la voracidad privada”, analiza con preocupación. 

Pero a pesar de trabajar constantemente con situaciones dolorosas e indignantes, su expresión no pierde calidez, ni ese dejo de esperanza que suele encontrar incluso en la trama de las historias más crudas. 

“Si la política recupera su esencia de transformación, hay una posibilidad. Ahora, si se asume desde un lugar supuestamente progresista diciendo -nosotros gerenciamos lo que dejan de hacer los privados-, el tema sigue siendo preocupante”, expresa, convocando una vez más a la participación social y a la resistencia colectiva para poner freno a los intereses político-económicos que desde antaño vienen sometiendo a los sectores populares a vivir “como se puede”, lejos de condiciones dignas de vida. 

Fuente: EnRedando

Foto: 'Testigo del Exterminio' por Higinio José Beccaria, Villa Guillermina 1993

N.R.: The Forestal Land, Timber and Railways Company Limited fue una empresa inglesa que se instaló en Santa Fe en 1906 por una cesión de tierras que la provincia hizo para saldar una deuda con otra empresa británica. La empresa explotó durante sesenta años casi dos millones de hectáreas de bosques de quebracho, el más importante del planeta, que se alzaba en el Chaco austral. Lo que quedó fue un páramo incultivable, decenas de pueblos fantasmas y el recuerdo del horror en miles de argentinos y sus descendientes. (Fuente: El Ortiba)




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