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jueves, 27 de diciembre de 2018

Peligro en las mesas argentinas: El Gobierno aprobó papa y trigo transgénicos para consumo masivo

 
La papa transgénica ya tiene allanado el camino a las verdulerías.

En base a estudios confidenciales, y luego del visto bueno de una comisión que tiene íntimos vínculos con las empresas que venden las semillas genéticamente modificadas para producirlos, el Estado dio vía libre a la comercialización de productos cuestionados.

miércoles, 5 de septiembre de 2018

Argentina: Trabajadores de la tierra realizarán un "Semillazo" para repudiar la Ley Monsanto-Bayer

Agricultores y campesinos del denominado "otro campo", se manifestarán este miércoles frente al Congreso Nacional, donde esta prevista una audiencia pública en la Cámara de Diputados referida a esta grave problemática. 




Las organizaciones agrarias representativas de la agricultura familiar y campesina, entre las que se encuentra Federación Agraria Argentina (FAA), realizarán este miércoles un "Semillazo" para "decir no a la Ley Monsanto-Bayer" de semillas.

El encuentro será frente al Congreso Nacional desde las 10, a las 11:30 habrá charlas y debates, y a las 14 una audiencia pública en la Cámara de Diputados de la Nación.

FAA indicó en un comunicado que "el Ministerio de Agroindustria pretende hacernos creer que hay un acuerdo de mayoría que, casualmente, refleja al pie de la letra las imposiciones de Monsanto en 2004, pretensiones que al no poder plasmar parlamentariamente, en 2005 intentó imponerlas reteniendo barcos con carga argentina en puertos europeos".


"Hoy, la supuesta mayoría con el aval de Agroindustria, revive e impulsa en el Congreso aquellas pretensiones", dijeron.
Se trata de la eliminación de los derechos de los productores a ejercer el derecho al uso propio de la semilla y cobrar regalías en cada nueva temporada de cultivo.

Además de  "dar poderes inadmisibles al Instituto Nacional de Semillas (INASE) y convertirlo en el custodio de los derechos de patentes sobre genes de las corporaciones, imponiéndose por encima de la justicia y violando los derechos de los productores".

También se denuncia que se confunde a "los usuarios, comercios, profesionales, multiplicadores, criaderos y toda la cadena semillera y del comercio de granos, evitando que quede claro dónde empieza y termina el derecho de cada uno de ellos".

Para FAA se intenta "imponer el poder de la concentración de unos pocos sobre decenas de miles de actores de la actividad agraria "sin que nadie proteja ni equipare el derecho de los más débiles".

Aseguran que se pretende "engañar a toda la sociedad con la mentira de que es necesaria una nueva Ley de Semillas para garantizar la investigación y la recuperación de las inversiones para las empresas biotecnológicas". .

"Frente a esto, las organizaciones representativas de la agricultura familiar, campesina e indígena, ratificamos el carácter de orden público del régimen legal de semillas y la función indelegable del Estado en materia de protección del derecho de los agricultores y solicitamos que una nueva normativa que garantice la participación de las organizaciones agrarias en la redacción de la Ley", concluyeron.

Fuente: Infonews


miércoles, 11 de abril de 2018

Argentina: Luego de confirmarse la muerte de 72 millones de abejas por agrotóxicos Etchevehere anunció: “El modelo de agroquímicos no va a cambiar”

El Disenso
SENASA finalmente confirmó que el deceso de 72 millones de abejas se debió al uso de agroquímicos, pero ante los cuestionamientos de los apicultores, el Ministro Etchevehere ya les adelantó que el modelo de agroquímicos no va a cambiar en nuestro país.

El 26 de marzo, desde El Disenso hicimos público que los apicultores de traslasierra denunciaron la pérdida de más de mil colmenas y la muerte de alrededor de 72 millones de abejas. En ese momento, y con la nula cobertura por parte de los medios, el Senasa de Villa Dolores se encontraba analizando las muestras para determinar la causal de muerte, aunque se sospechaba del uso de glifosato. En el informe explicamos que la falta de controles, la informalidad y el modelo de agroquímicos hacía que en argentina la apicultura pueda derrumbarse en un abrir y cerrar de ojos, peligrando de esta manera no solo el mercado interno y nuestro modelo agrícola, sino también exportaciones de miel por 168 millones de dolares.

El 27 de marzo, durante la reunión del Consejo Nacional Apícola que tuvo lugar en el Ministerio de Agroindustria, la Sociedad Argentina de Apicultores (SADA) le reclamó al Ministro Luis Miguel Etchevehere por la “crítica situación” del sector, que pierde anualmente apicultores y colmenas a causa del “progresivo deterioro ambiental por la pérdida de biodiversidad, como resultado de la política agrícola intensiva vinculada al uso de agroquímicos“ según lo publicado por Infocampo. La respuesta del Ministro no estuvo a la altura de las circunstancias:

“¿Cómo piensan convivir con eso? Porque el modelo no va a cambiar” contestó Etchevehere.

SADA emitió un comunicado como respuesta al ministro, donde denuncia que “Las abejas están desapareciendo. Porque están desapareciendo sus montes, sus bosques, sus flores” porque “el campo se volvió marrón y se sumergió en venenos, que hoy la hipocresía de muchos llama productos fitosanitarios“ y apuntó a Etchevere considerando que su respuesta ante los reclamos de los apicultores “lleva ínsito el desprecio y desconocimiento” de la actividad.
La Mesa Directiva de SADA explicó que “Las abejas no tienen comida saludable, la que hay es poca, sin variedad y en la mayoría de los casos contaminada con “fitosanitarios”. Con las abejas desaparecen además el resto de los polinizadores silvestres, y con ello buena parte de las frutas y verduras que comemos, así como las que alimentan a nuestros animales“.
De acuerdo a los apicultores, el actual modelo agroindustrial que usa a la Argentina como banco de pruebas es “ilegal”, porque se sostiene en la modificación genética de semillas, y de la utilización de millones de litros de químicos insecticidas, herbicidas y fungicidas, que destruyen las flores, los ecosistemas, y el resto de las variedades de frutas y verduras, la flora y la fauna silvestres, y porque elimina la diversidad biológica en forma expresa, sostén último de la vida en el planeta, con la única finalidad cierta de aumentar la riqueza de un puñado de empresas trasnacionales.
Pero tambien SADA hace notar que el actual modelo agroindustrial es antiético, porque destruye los entramados sociales, productivos y económicos de nuestras comunidades, condenando a la miseria a sus ciudadanos y es también ecocida, porque daña irremediablemente la tierra, el agua y el aire, envenena nuestros alimentos, mata nuestras abejas y deteriora la salud de nuestros habitantes.

Sospechas confirmadas

Esta semana que pasó, el SENASA confirmó las sospechas de los apicultores en la reunión convocada por el Consejo para la Agricultura Familiar Campesina (CAFC): el causante del deceso de las 72 millones de abejas fueron los agroquímicos. El equipo multidisciplinario integrado por miembros de SENASA, INTA, SsAF, Agricultura de la Provincia y organizaciones de productores fue el encargado de dar a conocer la noticia.
Desde el sector de Fiscalización del Ministerio de Agricultura de Córdoba aseguran que han intimado a los agricultores de la zona para que presenten las recetas fitosanitarias en las que conste el uso o aplicación de agroquímicos. Pero entre los apicultores aún resuena la respuesta brindada por el Ministro Etchevehere ANTES de que el SENASA confirmara el deceso por agroquímicos: “¿Cómo piensan convivir con eso? Porque el modelo no va a cambiar”.

Fuente: El Disenso

Más información:  Agroquímicos en Córdoba: 72 millones de abejas muertas

domingo, 1 de abril de 2018

Las abejas se están extinguiendo. Listado de plantas que debemos sembrar para ayudarlas


Por desgracia, las abejas se encuentran se encuentran en grave peligro de extinción. Mientras cumplen con el deber otorgado por la naturaleza, la maravillosa polinización, estas hermosas polinizadoras se exponen a agroquímicos que conducen al  Síndrome de Colapso de Colmenas (CCD) — una de tantas consecuencias achacadas a Monsanto y el cultivo de transgénicos.
Afortunadamente, estamos a tiempo de apoyar a las abejas para que continúen con su trabajo, produciendo miel y esparciendo el polen; son alas de vida que nutren, reproducen y embellecen la naturaleza misma. Para alejarlas de los químicos, los pesticidas y los azúcares de baja calidad — léase dulces, refrescos y demás alimentos procesados —, podemos ofrecerles más flores para trabajar y nutrirse. ¡A sembrar en el jardín!

  • Flores nativas. Acude a un invernadero cercano, o pregúntale a tu jardinero, para comprar alguna flor de la región. Como es una planta endémica, realmente será de bajo mantenimiento.
  • Plantas tradicionales. Elige flores como petunias, amapolas, margaritas, claveles, geranios, rosas, caléndula, girasoles.
  • Hierbas. ¡Las abejas aman las hierbas! Elige menta, lavanda, romero, albahaca, tomillo — claro, también las puedes utilizar.
  • Vegetales. Si tienes un espacio más grande, no dudes en cultivar pepino, cebolla, cebollín, calabazas, brócoli y coliflor.
  • Frutas. Ahora, si piensas en árboles frutales, puede ser un manzano o un cerezo; un arbusto de moras es excelente opción.

Si no tienes espacio en tu casa o vives en un departamento muy pequeño, puedes buscar algún espacio comunitario — a lo mejor a tu casero no le desagrada la idea —; en un estudio de Yoga o en alguna escuela, en el trabajo. Ofrezcamos más plantas florales a las abejas.

Vía: VeoVerde



lunes, 19 de febrero de 2018

Petición científica por la suspensión de los cultivos transgénicos en todo el mundo

 
Hace menos de cuatro años un grupo de 815 científicos de 82 países diferentes, preocupados por de los peligros que representan los transgénicos para la biodiversidad, la seguridad alimentaria y la salud humana y animal, demandaron una moratoria inmediata sobre este tipo de cultivos en conformidad con el principio de precaución, se opusieron a los cultivos transgénicos que intensifican el monopolio corporativo, exacerban las desigualdades e impiden el cambio hacia una agricultura sostenible que pueda garantizar la seguridad alimentaria y la salud en todo el mundo e hicieron un llamamiento -a día de hoy, desatendido- a la prohibición de cualquier tipo de patentes de formas de vida y procesos vivos que amenazan la seguridad alimentaria y violan los derechos humanos básicos y la dignidad.
Ellos pidieron más apoyo a la investigación y desarrollo de una agricultura no corporativa, sostenible que pueda beneficiar a las familias de agricultores en todo el mundo:
Nosotros, los científicos abajo firmantes, pedimos la suspensión inmediata de todas las emisiones ambientales de cultivos transgénicos y productos derivados de los mismos, tanto comercialmente como en pruebas a campo abierto, durante al menos 5 años; patentes sobre organismos vivos, los procesos, las semillas, las líneas de células y genes deben ser revocadas y prohibidas; y se exige una investigación pública exhaustiva sobre el futuro de la agricultura y la seguridad alimentaria para todos.
Las patentes sobre formas de vida y procesos vivos deberían prohibirse porque amenazan la seguridad alimentaria, promueven la biopiratería de los conocimientos indígenas y los recursos genéticos, violan los derechos humanos básicos y la dignidad, el compromiso de la salud, impiden la investigación médica y científica, y están en contra del bienestar de los animales.
Los cultivos transgénicos no ofrecen beneficios a los agricultores o consumidores. En lugar de ello, traen consigo muchos problemas que han sido identificados, incluyendo fricción de la producción, el aumento del uso de herbicidas, el desempeño errático, y pobres rendimientos económicos para los agricultores. Los cultivos transgénicos también intensifican el monopolio corporativo sobre los alimentos, que está llevando a los agricultores familiares a la miseria, e impidiendo el cambio esencial hacia una agricultura sostenible que garantice la seguridad alimentaria y la salud en el mundo.
Los peligros de los transgénicos para la biodiversidad y la salud humana y animal, ahora son reconocidos por varias fuentes dentro de los Gobiernos del Reino Unido y de Estados Unidos. Consecuencias especialmente graves se asocian con el potencial de transferencia horizontal de genes. Estos incluyen resistencia a antibióticos hasta un punto que podrían volver enfermedades infecciosas hoy controladas en incurables, la generación de nuevos virus y bacterias que causan enfermedades y mutaciones dañinas las cuales pueden conducir al cáncer.
En el Protocolo de Bioseguridad de Cartagena negociado en Montreal en enero de 2000, más de 130 gobiernos se han comprometido a aplicar el principio de precaución y garantizar que las legislaciones de bioseguridad a nivel nacional e internacional tienen prioridad sobre los acuerdos comerciales y financieros de la Organización Mundial del Comercio.
Sucesivos estudios han documentado la productividad y los beneficios sociales y ambientales de la agricultura ecológica y familiar, de bajos insumos y completamente sostenible. Ofrece la única forma para restaurar las tierras agrícolas degradadas por las prácticas agronómicas convencionales, y posibilita la autonomía de los pequeños agricultores familiares para combatir la pobreza y el hambre.
Instamos al Congreso de los EE.UU. a rechazar los cultivos transgénicos ya que son peligrosos y contrarios a los intereses de los agricultores familiares; y que en cambio apoyen la investigación y el desarrollo de métodos de agricultura sostenible que realmente pueda beneficiar a las familias de agricultores en todo el mundo.
1. Las patentes sobre formas de vida y procesos vivos deberían prohibirse porque amenazan la seguridad alimentaria, promueven la biopiratería de los conocimientos indígenas y los recursos genéticos, violan los derechos humanos básicos y la dignidad, el compromiso de la salud, impiden la investigación médica y científica, y están en contra del bienestar de los animales. Las formas de vida, tales como organismos, semillas, líneas celulares y los genes son descubrimientos y por lo tanto no son patentables. Las técnicas actuales de GM, que explotan los procesos vivos no son fiables, son incontrolables e impredecibles, y no pueden considerarse como invenciones. Además, estas técnicas son inherentemente inseguras, al igual que muchos organismos y productos transgénicos.
2. Cada vez es más claro que los actuales cultivos transgénicos no son ni necesarios ni beneficiosos. Son una distracción peligrosa que impiden el cambio esencial hacia prácticas agrícolas sostenibles que pueden proporcionar la seguridad alimentaria y la salud en todo el mundo.
3. Dos características simples representan las casi 40 millones de hectáreas de cultivos transgénicos plantados en 1999. La mayoría (71%) son tolerantes a herbicidas de amplio espectro, desarrolladas por su puesto para ser tolerantes con su propia marca de herbicida, mientras que el resto están diseñados con las toxinas Bt para matar plagas de insectos. Un estadística basada en 8.200 pruebas de campo sobre el cultivo transgénico mas poular, la soja, revelo que la soja transgénica rinde un 6,7% menos y requiere dos a cinco veces más herbicidas que las variedades no modificadas genéticamente. Esto ha sido confirmado por un estudio más reciente realizado en la Universidad de Nebraska. Sin embargo, se han identificado otros problemas como: el desempeño errático, susceptibilidad a la enfermedad, el aborto del fruto y pobres rendimientos económicos a los agricultores.
4. De acuerdo con el programa de alimentos de la ONU, hay suficiente comida para alimentar al mundo una vez y media más. Mientras que la población mundial ha crecido un 90% en los últimos 40 años, la cantidad de alimentos per cápita ha aumentado en un 25%, y sin embargo mil millones pasan hambre. Un nuevo informe de la FAO confirma que habrá suficiente o más que suficiente comida para satisfacer las demandas globales sin tener en cuenta ningún mejora de rendimiento que pudieran proporcionar los transgénicos hasta bien entrado 2030. Es a causa de la creciente monopolio empresarial que opera bajo la economía globalizada que los pobres son cada vez más pobres y pasan más hambre. Los agricultores familiares de todo el mundo han sido llevados a la miseria y el suicidio, y por las mismas razones. Entre 1993 y 1997 el número de explotaciones de tamaño medio en los EE.UU. se redujo en 74.440, y los agricultores están cobrando por debajo del costo promedio de producción de sus productos. La población agrícola en Francia y Alemania se redujo en un 50% desde 1978. En el Reino Unido, 20 000 empleos agrícolas se perdieron en el último año, y el Primer Ministro ha anunciado un paquete de ayuda de 200 millones de libras. Cuatro empresas controlan el 85% del comercio mundial de cereales al final de 1999. Fusiones y adquisiciones continúan.
5. Las nuevas patentes sobre semillas intensifican monopolio empresarial mediante el impedimento a los agricultores guardar y replantar las semillas, que es lo que la mayoría de los agricultores siguen haciendo en el Tercer Mundo. Con el fin de proteger sus patentes, las empresas continúan desarrollando tecnologías terminator para que las semillas cosechadas fruto de una planta sometida a bioingenieria no germinen, a pesar de la oposición mundial de los agricultores y la sociedad civil en general.
6. Christian Aid, una organización benéfica importante trabajar con el Tercer Mundo, llegó a la conclusión de que los cultivos transgénicos provocan desempleo, agravan la deuda del Tercer Mundo, y son una amenaza para los sistemas agrícolas sostenibles además de dañar el medio ambiente. Los gobiernos africanos condenaron la afirmación de Monsanto de que se necesitan los transgénicos para alimentar a los hambrientos del mundo: “Nos oponemos firmemente .. que la imagen de los pobres y hambrientos de nuestros países está siendo utilizada por grandes empresas multinacionales para impulsar una tecnología que no es ni segura, ni para el medio ambiente, ni económicamente beneficiosa para nosotros … nosotros creemos que va a destruir la diversidad, el conocimiento local y los sistemas agrícolas sostenibles que nuestros agricultores han desarrollado durante miles de años y … minar nuestra capacidad de alimentarnos. “Un mensaje del Movimiento Campesino de Filipinas ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) de los países industrializados declaró: “La entrada de los OGM seguramente intensificará la falta de tierras, el hambre y la injusticia.”
7. Una coalición de grupos de agricultores familiares en los EE.UU. han emitido una lista completa de las demandas, entre ellas la prohibición de la propiedad de todas las formas de vida; suspensión de las ventas, emisiones al medio ambiente y más aprobaciones de cultivos transgénicos y los productos derivados, pendientes de una evaluación independiente y exhaustiva de los impactos ambientales, de salud y económicos sociales; y que se obligue a las empresas a hacerse responsable de todos los daños y perjuicios derivados de sus cultivos modificados genéticamente y productos para el ganado, sobre los seres humanos y el medio ambiente. También exigen una moratoria de todas las fusiones y adquisiciones de empresas, sobre el cierre de la granja, y un fin a las políticas que sirven a los grandes intereses agroindustriales a expensas de los agricultores familiares, los contribuyentes y el medio ambiente. Han montado una demanda contra Monsanto y otras nueve empresas por prácticas monopólicas y por endosar los cultivos transgénicos a los agricultores sin evaluaciones de seguridad y de impacto ambiental adecuados.
8. Algunos de los peligros de los cultivos transgénicos son reconocidos abiertamente por los Gobiernos del Reino Unido y de Estados Unidos. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAFF) del Reino Unido ha admitido que el traslado de los cultivos transgénicos y el polen más allá de los campos plantados es inevitable, y esto ya ha dado lugar a las malas hierbas resistentes a los herbicidas. Un informe provisional sobre las pruebas de campo patrocinados por el Gobierno del Reino Unido ha confirmado la hibridación entre parcelas adyacentes de diferentes variedades de colza tolerante a los herbicidas modificados genéticamente, lo que dio lugar a híbridos tolerantes a múltiples herbicidas. Además, colza transgénica y sus híbridos fueron encontrados como maleza en los cultivos de trigo y cebada posteriores, que estaban siendo controlados con herbicidas convencionales. Plagas de insectos resistentes al Bt han evolucionado en respuesta a la continua presencia de las toxinas en las plantas transgénicas durante todo el ciclo de cultivo, y la Agencia de Protección del Medio Ambiente de EE.UU. está recomendando a los agricultores a plantar hasta un 40% los cultivos no modificados genéticamente con el fin de crear refugios para los no plagas de insectos resistentes.
9. Las amenazas a la diversidad biológica de los principales cultivos transgénicos ya comercializados son cada vez más claras. Los herbicidas de amplio espectro utilizados con los cultivos transgénicos tolerantes a herbicidas no solo diezman especies de plantas silvestres de forma indiscriminada, sino que también son tóxicos para los animales. El glufosinato causa defectos de nacimiento en los mamíferos, y el glifosato está ligado al linfoma de Hodgkin. Los cultivos transgénicos Bt-toxinas matan insectos beneficiosos como las abejas y las crisopas, y el polen de maíz Bt es letal para las mariposas monarca, así como lo es para los papiliónidos. La Toxina Bt es exudada de las raíces del maíz Bt en la rizosfera, donde se une rápidamente a las partículas del suelo y se convierte en parte del mismo. A medida que la toxina está presente en una forma activada, no selectiva, especies objetivo y no objetivo en el suelo se verán afectadas, causando un enorme impacto en todas las especies sobre la tierra.
10. Los productos resultantes de los organismos modificados genéticamente también pueden ser peligroso. Por ejemplo, un lote de triptófano producido por microorganismos modificados genéticamente se asoció con al menos 37 muertes y 1.500 enfermedades graves. Una hormona geneticamente modificada de crecimiento bovino, se inyecta en vacas con el fin de aumentar la producción de leche, no sólo provoca el sufrimiento excesivo y enfermedades para las vacas, también aumenta de IGF-1 en la leche, que está vinculada a los cánceres de mama y de próstata en seres humanos. Es de vital importancia para el público a ser protegido de todos los productos transgénicos, y no sólo los que contienen ADN transgénico o proteína. Esto es debido a que el propio proceso de modificación genética, por lo menos en la forma practicada actualmente, es inherentemente peligroso.
11. Memorandos secretos Food and Drug Administration de EE.UU. revelaron que se ignoró las advertencias de sus propios científicos de que la ingeniería genética es un nuevo punto de partida e introduce nuevos riesgos. Además, el primer cultivo transgénico liberado para su comercialización – el tomate Flavr Savr – no pasó las pruebas toxicológicas necesarias. El Dr. Arpad Pusztai y sus colaboradores en el Reino Unido plantearon serias dudas sobre la seguridad de las papas transgénicas que estaban probando. Ellos llegan a la conclusión de que una parte significativa del efecto tóxico puede ser debido a la transformación genetica o al proceso utilizado en la fabricación de las plantas modificadas genéticamente u ambos.
El doctor Bevan Moseley
12. La seguridad de los alimentos transgénicos se disputó abiertamente por el profesor Bevan Moseley, genetista molecular y actual Presidente del Grupo de Trabajo sobre Nuevos Alimentos en el Comité Científico de la Unión Europea sobre la Alimentación. Llamó la atención sobre los efectos imprevistos inherentes a la tecnología, haciendo hincapié en que la próxima generación de los alimentos modificados genéticamente – los llamados ‘nutracéuticos “o” alimentos funcionales “, como la vitamina A del arroz’ enriquecido ‘- planteará aún mayores riesgos para la salud debido a el aumento de la complejidad de las construcciones de genes.
13. La ingeniería genética introduce nuevos genes y nuevas combinaciones de material genético construido en el laboratorio en los cultivos, el ganado y los microorganismos. Las construcciones artificiales se derivan a partir del material genético de virus patógenos y otros parásitos genéticos, así como bacterias y otros organismos, e incluyen genes que codifican para resistencia a los antibióticos. Las construcciones están diseñadas para romper las barreras de las especies y para superar los mecanismos que impiden que el material genético extraño de la inserción en los genomas. La mayoría de ellos nunca han existido en la naturaleza a lo largo de miles de millones de años de evolución.
14. Estos constructos se introducen en las células por métodos invasivos que conducen a la inserción aleatoria de los genes extraños en el genoma (la totalidad de todo el material genético de una célula u organismo). Esto da lugar a, efectos aleatorios impredecibles, incluyendo anormalidades en los animales y las toxinas y alergenos inesperados en cultivos alimenticios.
15. Una construcción común a prácticamente todos los cultivos transgénicos ya comercializados o se someten a pruebas de campo implica un interruptor de gen (promotor) del virus mosaico de la coliflor (CaMV) empalmado junto al gen foráneo (transgén) para hacer sobre-expresan de forma continua. Este promotor CaMV está activo en todas las plantas, en levaduras, algas y E. coli. Recientemente hemos descubierto que es aún activo en el huevo de anfibio y el extracto de células humanas. Tiene una estructura modular y se puede intercambiar, en parte o en su totalidad con los promotores de otros virus para dar a los virus infecciosos. También cuenta con un “punto caliente de recombinación ‘donde es propenso a romperse y unirse con otro material genético.
16. Por estas y otras razones, el ADN transgénico – la totalidad de las construcciones artificiales transferidos en el OMG – puede ser más inestable y propenso a transferir de nuevo a especies no relacionadas; potencialmente a todas las especies que interactúan con el OMG.
17. La inestabilidad de ADN transgénico en plantas modificadas genéticamente es bien conocido. Genes transgénicos a menudo son silenciados, pero la pérdida de parte o la totalidad del ADN transgénico también ocurre, incluso en las generaciones posteriores de propagación. Estamos al tanto de ninguna evidencia publicada para la estabilidad a largo plazo de los insertos transgénicos en términos de estructura o ubicación en el genoma de la planta en cualquiera de las líneas de transgénicos ya comercializados o ensayos de campo sometidos.
18. Los riesgos potenciales de la transferencia horizontal de genes de GM incluyen la propagación de genes de resistencia a antibióticos a los patógenos, la generación de nuevos virus y bacterias que causan la enfermedad y las mutaciones debido a la inserción aleatoria de ADN extraño, algunos de los cuales pueden conducir a cáncer en células de mamíferos. La capacidad del promotor CaMV para funcionar en todas las especies, incluyendo los seres humanos es particularmente relevante para los peligros potenciales de la transferencia horizontal de genes.
19. La posibilidad de que el ADN desnudo o libre para ser absorbidos por las células de mamíferos se menciona explícitamente en los EE.UU. Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de un proyecto de orientación a la industria sobre los genes marcadores de resistencia a antibióticos. En sus comentarios sobre el documento de la FDA, el MAFF Reino Unido señaló que el ADN transgénico puede no transfiere sólo por ingestión, sino por el contacto con el polvo y el polen de plantas transmitida por el aire durante el trabajo agrícola y procesamiento de alimentos. Esta advertencia es tanto más significativa con el reciente informe de la Universidad de Jena en Alemania que los experimentos de campo indicaron genes transgénicos pueden haber transferido vía polen transgénico a las bacterias y levaduras en el intestino de las larvas de las abejas.
20. Planta de ADN no se degrada fácilmente durante la mayor parte del procesamiento comercial de alimentos. Los procedimientos tales como la molienda y molienda dejaron ADN grano en gran parte intacto, al igual que el tratamiento térmico en 90deg.C. Las plantas colocadas en el ensilaje mostraron poca degradación del ADN, y un informe especial del Reino Unido MAFF desaconseja el uso de plantas modificadas genéticamente o residuos vegetales en la alimentación animal.
21. La boca humana contiene bacterias que se han demostrado para captar y expresar ADN desnudo que contiene genes de resistencia a antibióticos y bacterias transformables similares están presentes en las vías respiratorias.
22. Se ha encontrado que los genes marcadores de resistencia a antibióticos de las plantas modificadas genéticamente para transferir horizontalmente para bacterias y hongos del suelo en el laboratorio. Seguimiento sobre el terreno reveló que el ADN de la remolacha azucarera GM persistía en el suelo durante un máximo de dos años después de la plantación de la cosecha de GM. Y hay evidencia que sugiere que las partes del ADN transgénico se transferirán horizontalmente a las bacterias en el suelo.
23. La investigación reciente en la terapia génica y las vacunas de ácido nucleico (ADN y ARN) deja poca duda de que los ácidos nucleicos desnudos / libres se pueden tomar, y en algunos casos, que se incorpora en el genoma de todas las células de mamíferos, incluyendo las de los seres humanos. Los efectos adversos observados ya incluyen shock tóxico agudo, reacciones inmunológicas retraso y las reacciones autoinmunes.
24. La Asociación Médica Británica, en su informe provisional (publicado en mayo de 1999), pidió una moratoria indefinida sobre las liberaciones de OMG a la espera de una mayor investigación sobre nuevas alergias, la propagación de genes de resistencia a antibióticos y los efectos de ADN transgénico.
25. En el Protocolo de Bioseguridad de Cartagena negociado con éxito en Montreal en enero de 2000, más de 130 gobiernos han acordado poner en práctica el principio de precaución, y para garantizar que las legislaciones de bioseguridad a nivel nacional e internacional tienen prioridad sobre los acuerdos comerciales y financieros en la OMC . Del mismo modo, los delegados a la Conferencia de la Comisión del Codex Alimentarius en Chiba Japón, marzo de 2000, han acordado preparar procedimientos reglamentarios estrictos para los alimentos transgénicos, que incluyen la evaluación previa a la comercialización, el seguimiento a largo plazo de los impactos de salud, pruebas de estabilidad genética, toxinas, alérgenos y otros efectos no deseados. El Protocolo de Bioseguridad de Cartagena ha sido firmado por 68 gobiernos en Nairobi en mayo de 2000.
26. Instamos a todos los gobiernos a que tomen debidamente en cuenta la evidencia científica ya sustancial de los peligros reales o presuntos que surgen de la tecnología GM y muchos de sus productos, y para imponer una moratoria inmediata sobre nuevas emisiones al medio ambiente, incluyendo las pruebas de campo abierto, de acuerdo con el principio de precaución, así como la ciencia del sonido.
27. Estudios sucesivos han documentado la productividad y la sostenibilidad de la agricultura familiar en el Tercer Mundo, así como en el Norte. Evidencia del Norte y del Sur indica que las pequeñas fincas son más productivas, más eficientes y contribuyen más al desarrollo económico que las fincas grandes. Los pequeños agricultores también tienden a tomar mejores administradores de los recursos naturales, la conservación de la biodiversidad y salvaguardar la sostenibilidad de la producción agrícola. Cuba respondió a la crisis económica provocada por la ruptura del bloque soviético en 1989 por la conversión de convencional a gran escala, de alta monocultivo de entrada a la pequeña agricultura ecológica y semi-orgánica, lo que duplica la producción de alimentos con la mitad de la entrada anterior.
28. Los enfoques agroecológicos son una gran promesa para la agricultura sostenible en los países en desarrollo, en la combinación de conocimientos y técnicas adaptadas a las condiciones locales con el conocimiento científico occidental contemporánea la agricultura local. Los rendimientos se han duplicado y triplicado y siguen aumentando. Se estima que unos 12,5 millones de hectáreas en todo el mundo ya se cultivan con éxito en esta forma. Es ambientalmente racionales y asequibles para los pequeños agricultores. Recupera las tierras de cultivo marginales por la agricultura intensiva convencional. Ofrece la única forma práctica de restaurar las tierras agrícolas degradadas por prácticas agronómicas convencionales. Por encima de todo, se faculta a los pequeños agricultores familiares para combatir la pobreza y el hambre.
29. Instamos a todos los gobiernos a rechazar los cultivos transgénicos en la base de que son peligrosos y contrarios a un uso ecológicamente sostenible de los recursos. En su lugar, deberían apoyar la investigación y el desarrollo de métodos de agricultura sostenible que realmente pueden beneficiar a las familias de agricultores de todo el mundo.
Fuente y listado de firmantes: https://ecocosas.com/

viernes, 16 de febrero de 2018

Transgénicos: el ocaso de un imperio

 

La bola de nieve que nunca parecía detenerse y que venía a arrasar con todo, paulatinamente se está frenando, o al menos esos son los primeros indicios de que el modelo basado en transgénicos está en un franco descenso.
Esto lo certificó un informe de una ONG denominada ISAA (International Service for the Acquisition of Agribiotech applications), a pesar de ser una organización con una tendencia a favor de la biotecnología.
Desde que comenzaron los cultivos transgénicos -hace 20 años- siempre tuvieron un crecimiento sostenido, excepto en 2015 que –según ISAA- retrocedió en un 1%. Esta cifra no parece significativa, sin embargo considerando que en los últimos años en el mundo este tipo de cultivos alcanzó las 2.000 millares de hectáreas, sí lo es.
Todo parece indicar que el apogeo de estos paquetes biotecnológicos se terminó y que la resistencia de millones de personas está teniendo efecto…
Todo parece indicar que el apogeo de estos paquetes biotecnológicos se terminó y que la resistencia de millones de personas está teniendo efecto, y no solo eso, sino que el rechazo de la propia tierra es la que también está provocando importantes pérdidas a un modelo antinatural.

Las razones del ocaso

Según ISAA, esta reducción “marginal” es coyuntural y se explicaría por el hundimiento de ciertas materias primas agrícolas como el maíz (-4% en superficies) o el algodón (-5%). También esta disminución “es susceptible de invertirse cuando el nivel de los precios se invierta”.
En Estados Unidos, líder con el 39% del total mundial, las superficies de cultivos manipulados genéticamente o transgénicos (OMG)  retrocedieron en 2,2 millones de hectáreas, mientras que en Canadá, quinto productor mundial, también se redujeron en 0,6 millones de hectáreas, según indicó el informe.
La disminución más fuerte fue en el territorio sudafricano, en este caso en un 23% debido a las severas sequías.
Sin ir más lejos, en la provincia de Santa Fe (Argentina) se perdieron millones de hectáreas de soja a causa de las recientes inundaciones. Aunque nadie desea que el agua sea una amenaza en vez de un recurso esencial, en este caso la Madre Tierra se hizo escuchar.
Por otro lado, el país de Burkina Faso, único de África occidental convertido a la agricultura biotecnológica desde los años 2000, renunció totalmente al algodón transgénico, evocando su falta de rentabilidad.
Otro de los motivos por el que las grandes trasnacionales como Monsanto están retrocediendo sus inversiones en los países en desarrollo es la “reglamentación costosa, lo que sigue siendo el principal impedimento para su adopción, según indico el informe.
También, por supuesto, aunque el informe no lo mencionó está la resistencia de los ciudadanos comunes que se niegan a la implementación de las plantas, como el caso de Malvinas Argentinas, provincia de Córdoba, en donde durante más de dos años los asambleístas sostuvieron un bloqueo en la planta de Monsanto de dicha localidad en rechazo a la habilitación de la misma.
No obstante la resistencia, hay cinco países en desarrollo –Brasil, Argentina, India, China y Sudáfrica en donde se cultivan casi la mitad (48%) de los OGM del mundo.

Patentamiento de  las semillas: otra pulseada perdida

Quizás no lo vio en los principales medios de comunicación pero la trasnacional Monsanto no podrá patentar semillas en Argentina –como era su pretensión- porque no son una invención de la multinacional, sino de la naturaleza.
Un fallo inédito de de la Sala III de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal –con fecha 26 de noviembre de 2015- detiene la intención de Monsantode cobrar canon extra por sus “desarrollos” transgénicos.
“La molécula de ADN recombinante y las células modificadas no constituyen una invención (de Monsanto) porque son materia viva y preexistente en la naturaleza [..]”.
“La molécula de ADN recombinante y las células modificadas no constituyen una invención (de Monsanto) porque son materia viva y preexistente en la naturaleza. Ese material genético tiene la aptitud de generar una planta completa y los países tienen la facultad de declarar no patentables a las plantas”, sentenció el dictamen firmado por los jueces Guillermo Alberto Antelo y Ricardo Gustavo Recondo.
“Es discutible que pueda patentar todo el material por el sólo hecho de haberlo modificado; como indiscutible que el autor de una obra literaria no deviene en propietario del lenguaje empleado en ella por haberla registrado”, fundamentó la sentencia en su rechazo a Monsanto.
Aunque la decisión final depende de la Corte Suprema de Justicia, sin duda es un duro golpe contra las empresas biotecnológicas que pretenden patentar las semillas, cual fuera una invención suya.
Monsanto obtiene dinero cada vez que vende una semilla. Pero, al intentar patentar, también quiere cobrar sobre el grano producido (sobre las cosechas) y cada vez que el mismo se utilice como semilla mientras dure la patente, lo cual está prohibido por la legislación argentina.
Por tal motivo la trasnacional solicitó declarar “inconstitucional” el artículo 6 de la Ley de Patentes (decreto 260/96): “No se considerarán invenciones toda clase de materia viva y sustancias preexistentes en la naturaleza”.
Afortunadamente, la sentencia judicial rechazó el pedido de la empresa y confirmó la validez de la normativa.

¿Por qué se producen “alimentos” transgénicos?

Según sus defensores, esta tecnología tiene como fin aumentar el rendimiento de cultivos, ayudar a resolver el problema del hambre y mejorar la rentabilidad. Sin embargo, hay estudios que demuestran que los transgénicos no rinden más que los cultivos naturales y a su vez tampoco se utilizan principalmente como alimentos sino que se exportan a otros países para engordar ganado o elaborar biocombustibles. Además, introducen contaminantes al medio ambiente y nuevos riesgos  para el hombre, los cuales se siguen sumando.
El interés y razón de ser de cualquier compañía es obtener ganancias, considerando el lugar donde esta se desempeña, la sociedad y el medio ambiente. Sin embargo, estas corporaciones pretenden obtener ingresos por las patentes sobre los transgénicos y a la vez ejercer un control sobre el sistema agro-alimentario mundial para controlar el insumo fundamental: las semillas.
En Argentina la mayor parte de la superficie agrícola depende -en alguna medida- de los transgénicos y los agroquímicos. Sin embargo, decenas de asambleas ambientales surgieron a lo largo del país para tomar conciencia y resistir a este modelo productivo.

viernes, 21 de abril de 2017

Monsanto, hallado culpable por daños a la salud y el ambiente, crímenes de guerra y ecocidio

 
En el Salón Illia del Senado se transmitió la lectura de la sentencia (Adrián Escandar)
El tribunal internacional popular que analizó en La Haya la historia de la multinacional Monsanto -comprada el año pasado por Bayer- encontró a la empresa culpable del delito de ecocidio, de crímenes de guerra, de violaciones de los derechos a un medio ambiente sano y equilibrado, a la salud y a la alimentación, y de quebrantar la libertad científica.
Monsanto, que desde principios del siglo XX ha comercializado productos altamente tóxicos, como el PCB, el 2,4,5-T, el herbicida Lasso y el famoso Roundup, elaborado a base de glifosato, fue sometida a un tribunal ético integrado por cinco prestigiosos jueces, entre ellos, la argentina Eleonora Lamm, subdirectora de derechos humanos de la Suprema Corte de Mendoza. Para ello, se utilizaron los mismos procedimientos que utiliza la Corte Penal Internacional de La Haya, pero la compañía se negó a participar.
La idea fue impulsada por más de mil organizaciones no gubernamentales de todo el mundo. Si bien el tribunal era simbólico, sus conclusiones empezarán a ser usadas en demandas a lo largo y ancho del planeta, y se usarán para intentar que se modifique el Estatuto de Roma y se incluya la figura del ecocidio.
Adrián Escandar
Quizás lo más esperado fue justamente la conclusión en torno a ese tipo penal, el ecocidio, un término que empleó públicamente por primera vez en 1970 el biólogo Arthur Galston, cuya investigación en el Departamento de Botánica de la Universidad de Yale condujo a la invención del agente naranja. La conclusión de los jueces no dejó lugar a dudas. "Si el delito de ecocidio se reconociera en el derecho penal internacional, las actividades de Monsanto posiblemente constituirían un delito de ecocidio en la medida en que causan daños sustanciosos y duraderos a la diversidad biológica y los ecosistemas, y afectan a la vida y la salud de las poblaciones humanas", advirtió el fallo.
El primer punto tratado en el fallo es si Monsanto vulneró el derecho a un ambiente sano y equlibrado, que es una precondición para el ejercicio de todos los derechos humanos. Para ello, los expertos analizaron testimonios de investigadores que detectaron casos de malformaciones en Argentina y Francia causadas por el glifosato, enfermedades renales crónicas por la aplicación de Roundup en Sri Lanka y la suba de las tasas de cáncer en Brasil. También se mencionó la pérdida de diversidad y fertilidad de los suelos, la contaminación de las explotaciones agrícolas con transgénicos, y las deficiencias de salud de los cerdos alimentados con plantas modificadas genéticamente.
Hubo más. Se habló de la falta de información a las comunidades, fundamentalmente indígenas, en todo el mundo, la contaminación producida por la canola transgénica en Australia y Canadá, la imposibilidad de obtener un buen rendimiento en los cultivos de algodón modificado genéticamente, los intentos de Monsanto de monopolizar el mercado de semillas en la India, la fumigación aérea de glifosato en la guerra fallida contra las drogas y la contaminación con glifosato de las fuentes de agua en la Argentina, muy estudiada en el caso del río Paraná.
Frente a semejante nivel de pruebas, la conclusión fue tajante. "Monsanto ha incurrido en conductas que tienen efectos graves y negativos en el medio ambiente y han afectado a innumerables personas y comunidades de muchos países, así como a la salud del propio entorno, con las consiguientes repercusiones en las plantas y los animales y en la diversidad biológica", estimó el tribunal.
El segundo punto a tratar, el derecho a la alimentación, llama la atención porque el combo "siembra directa + transgénicos + agroquímicos" fue presentado desde el minuto cero como la tríada que pondría fin al hambre en el mundo, algo que no sólo no ocurrió, sino que, según el fallo, el mundo siempre estuvo en condiciones de producir alimentos para todos apelando a la agricultura tradicional.
En este caso se tuvieron en cuenta las producciones de arroz de Sri Lanka, que se volvieron arenosas y redujeron su rendimiento "de forma significativa", y el ensañamiento con el monocultivo en ese país, donde en algunas comunidades se reintrodujeron exitosamente variedades tradicionales de mijo, sésamo, hortalizas, frutas y cereales con las que se obtuvieron mejores cosechas. Debido al daño causado por los agroquímicos, en 2015 se prohibieron el Roundup y otros cinco productos en ese país.
Pablo Rubino, uno de los que integraron la comitiva argentina que viajó a La Haya (Adrián Escandar)
El tribunal también destacó los "daños producidos en el suelo, en los nutrientes, que influyeron negativamente en las condiciones que requieren los cultivos, y en las corrientes de agua utilizadas para el mismo trabajo agrícola".
Además, tuvo en cuenta el testimonio de dos argentinos. Por un lado, el médico rosarino Damián Verzeñassi, quien señaló, en particular, que "donde anteriormente se habían producido alimentos, ahora había plantas transgénicas toxicodependientes que habían afectado a la producción lechera y ganadera". El otro es el productor Diego Fernández, que posee 150 hectáreas en Santa Fe y contó cómo lo afectó la producción de soja transgénica a partir de 1996, que cada vez requería un mayor uso de Roundup y desplazó al ganado. "Antes de la conversión del campo utilizaba 1 litro de Roundup por hectárea cada año; después de la conversión utilizaba entre 10 y 12 litros, lo que causó la compactación del suelo, la muerte de las raíces y una reducción de la actividad microbiológica. La compactación del suelo provocó también inundaciones porque el agua había dejado de filtrarse. Otra consecuencia que señaló fue la aparición de plantas invasivas resistentes a los herbicidas", recordaron los jueces. Hubo testimonios similares de agricultores de México, de la India, de Burkina Faso y de Bangladesh.
"Los testimonios citados revelan que, en todos los casos, se ha producido una vulneración del derecho a la alimentación de la que han sido víctimas los testigos y las comunidades, así como las personas mencionadas por los testigos", indicaron los jueces.
La afectación al derecho a salud fue posiblemente la más fácil de demostrar, ya que incluso hay jurisprudencia en varios países. En este punto fue muy sólida la exposición del médico Verzeñassi, quien dirige el Instituto de Salud Socioambiental, de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Rosario. El experto encabeza un proyecto titulado "Campamento sanitario" en cuyo marco se han realizado estudios en 27 localidades de cuatro provincias argentinas. Después de recopilar datos de 96.874 personas de dichas localidades, observó que en esas zonas hay altísimas tasas de una serie de enfermedades vinculadas al uso de cultivos de organismos modificados genéticamente y en la exposición al glifosato producido y comercializado por Monsanto.
Al respecto, los magistrados no sólo hicieron hincapié en los daños a la salud física, sino también la mental, y pusieron énfasis en los efectos perjudiciales del PCB, el glifosato y los transgénicos.
Otro tema que también se sintió de cerca en Argentina es la libertad indispensable para la investigación científica, una cuestión archiconocida por los ambientalistas en el país, a partir de las persecuciones que sufrió el fallecido médico Andrés Carrasco, luego de sus históricas investigaciones sobre los efectos del glifosato en animales vertebrados. En el Salón Illia del Senado, donde se siguió la transmisión de la lectura de la sentencia, hubo un cerrado aplauso una vez que se conoció el fallo y se invitó a su esposa, Alicia Massarini, a decir unas palabras.
Alicia Massarini (Adrián Escandar)
Varios testimonios, al decir del tribunal, coincidieron en que "Monsanto ha empleado de modo habitual tácticas deshonestas, engañosas y opacas para conseguir la aprobación de sus cultivos obtenidos por ingeniería genética y sus herbicidas asociados". La empresa está acusada de operar para desacreditar y paralizar las investigaciones científicas y debates que suponen una amenaza para sus intereses comerciales.
Algunas declaraciones fueron elocuentes, como la del paraguayo Miguel Lovera, quien trabajó en el Gabinete del ex presidente Fernando Lugo, y que habló de sobornos a funcionarios y calumnias a los que osaban criticar. Y en particular, dijo que tras el desplazamiento de Lugo, "el control reglamentario efectivo de los productos modificados genéticamente y de los herbicidas dejó de existir y Monsanto tuvo libertad para introducir algodón, maíz y trigo modificados genéticamente, a menudo con consecuencias desastrosas para los agricultores locales y poniendo en grave riesgo las semillas autóctonas". Hubo testigos similares de Francia, Canadá y Alemania, entre otros.
El último tema que se analizó fue si Monsanto fue cómplice de un crimen de guerra, ya que fabricó el Agente Naranja que los Estados Unidos utilizaron durante la contienda bélica en Vietnam. El tribunal aclaró que "no se ha presentado ante el Tribunal ninguna evidencia relevante", pero aun así concluyó que "habría que dar crédito a la hipótesis de que se disponía de pruebas pertinentes en relación con los hechos de que Monsanto", porque la empresa "proporcionó los medios necesarios para la campaña estadounidense en Vietnam; sabía cómo se utilizarían sus productos y tenía información sobre los efectos perjudiciales para la salud y el medio ambiente".
Adrián Escandar
FUENTE: INFOBAE

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