martes, 29 de julio de 2014

Niveles “Extremos” de Roundup Detectados en Alimentos— ¿Está Consumiendo Este Contaminante Tóxico?

Historia en Breve

  • Una reciente investigación muestra que la soya transgénica contiene altos niveles de glifosato junto con un perfil nutricional deficiente, por lo que los investigadores concluyeron que la soya transgénica no “Sustancialmente Equivalente ” a la soya convencional
  • En promedio la soya transgénica contiene 11.9 partes de millones (ppm) de glifosato. El nivel de residuo más alto encontrado fue de 20.1 ppm. No se encontraron residuos de ningún tipo en las variedades convencionales o vegetales orgánicos
  • Los alimentos procesados sin duda alguna lo exponen a este contaminante toxico, debido al uso de soya y aceite vegetal transgénica, jarabe de maíz de alta fructosa transgénico y/o la remolacha azucarera transgénica
  • En comparación con la soya convencional y la soya transgénica, la soya orgánica contuvo niveles proteína y zinc más altos y menores niveles de omega-6
  • Argentina se ha convertido en uno de los más grandes productores de soya y maíz transgénico y junto con ello, el país ha experimentado una explosión de abortos, problemas de fertilidad y desarrollo anormal del feto


Por el Dr. Mercola
En el 2009, un tribunal francés declaro a Monsanto culpable de mentir; al anunciar falsamente su herbicida Roundup como "biodegradable", "amigable para el ambiente" y por afirmar que "no deja residuos en el suelo."
Estamos empezando a entender que tan falsas son esas declaraciones. Por ejemplo, el verano pasado, un estudio pionero reveló un mecanismo previamente desconocido de daño por glifosato, el ingrediente activo del Roundup.
La investigación mostró que los residuos del glifosato, que se encuentran en la mayoría de alimentos procesados, cortesía de la alimentación occidental a base de la remolacha azucarera, maíz y soya, todos transgénicos "aumentan los efectos perjudiciales de otros residuos químicos y toxinas transmitidas por los alimentos en el medio ambiente, interrumpiendo las funciones normales del cuerpo e induciendo la enfermedad.”
Más recientemente, un estudio noruego publicado en Food Technology1 encontró que la soya transgénica contiene altos niveles de glifosato, junto con un perfil nutricional más bajo, lo que llevo a los investigadores a cuestionar su calidad y seguridad.
La evidencia también sugiere que el glifosato puede ser un factor clave en el aumento de los problemas de salud en Argentina, donde los defectos de nacimiento y las tasas de cáncer se han disparado entre  comunidades que cultivan maíz y soya.

Si Consume Alimentos Procesados, Está Ingiriendo Glifosato

Mientras que cerca de un billón de libras de glifosato son rociadas anualmente en ambos cultivos convencionales y transgénicos en todo el mundo, los cultivos transgénicos reciben las cantidades más elevadas. Es importante entender que los alimentos procesados, sin duda, lo exponen a esta contaminación tóxica, debido al uso de soya y aceite vegetal.2
Lo mismo ocurre con la carne procedente de animales criados en operaciones de alimentación de animales confinados (CAFO), dado que la soya es un alimento básico de la alimentación convencional del ganado. Como se señala en el artículo destacado por Rodale News:3
"Esa soya con rastros de herbicida termina en miles de alimentos envasados no orgánicos y en la alimentación animal como de cerdos, vacas, pollos y pavos.
¿Por qué está pasando esto? Los cultivos transgénicos son manipulados de una manera que nunca podría ocurrir en la naturaleza para que las plantas como el maíz, soya, canola, algodón y remolacha azucarera puedan soportar altas dosis de herbicidas que contienen glifosato que normalmente los matarían. ¿Cuál fue el resultado? Roundup en los alimentos que las personas y animales consumen.”

Cuidado: El Glifosato Es un Contaminante Sistémico

Es muy importante entender que la contaminación por glifosato es sistémica, lo que significa que está presente en todas las células de la planta, desde la raíz hasta la punta. No es sólo un problema de contaminación, como muchos otros productos agroquímicos rociados en cultivos.
Normalmente, es necesario lavar completamente el producto para eliminar los residuos, pero simplemente no podrá eliminar el glifosato de su producto, ni los alimentos ni los fabricantes de alimentos que utilizan ingredientes transgénicos en sus productos pueden hacerlo.
Esta es una razón importante para evitar los alimentos procesados, más allá del hecho de que los alimentos procesados ​​son menos saludables para usted desde el punto de vista nutricional.
Para empeorar las cosas, mientras que la evidencia se está acumulando, mostrando los peligros del glifosato en la salud humana, los agricultores están aumentando el uso del químico debido a la proliferación de malezas resistentes, y la Agencia de Protección Ambiental (EPA) recientemente aumentó en cantidades significativas4, 5los niveles permitidos de glifosato en los alimentos.
Los niveles permitidos en cultivos de semillas oleaginosas como la soya se duplicaron, pasando de 20 ppm a 40 ppm sólo el verano pasado. También elevó los niveles de contaminación por glifosato permitido en otros alimentos, muchos de los cuales fueron elevados de 15-25 veces que los niveles anteriores.

La Soya Transgenética No Es "Sustancialmente Equivalente" a la Soya Convencional, Dicen los Investigadores

El estudio noruego en cuestión investigó los niveles de contaminación y los contenidos nutricionales de las tres variedades de soya6 cultivada en Iowa: soya Roundup Ready; no transgénica que es la soya convencionalmente cultivada con el uso del herbicida Roundup; y soya orgánica, cultivada sin productos químicos agrícolas.
En promedio la soya transgénica contuvo 11.9 partes por millón (ppm) de glifosato. El nivel de residuos más alto encontrado fue de 20.1 ppm. Mientras tanto, no se encontraron residuos de ningún tipo en las variedades convencionales no transgénicas y orgánicas. (Resultados similares se encontraron en un análisis nutricional de maíz transgénico realizado en el 2012, en donde mostró contener 13 ppm de glifosato, en comparación con nada en el maíz convencional).
Tales revelaciones tienen serias implicaciones para los estadounidenses que consumen anualmente7 un promedio de 193 libras de alimentos transgénicos. En un artículo para The Ecologist,8 dos de los investigadores señalan que estos niveles son en realidad dobles, o más, de lo que el propio Monsanto ha denominado "niveles extremos."
"Todas las muestras individuales de la soya transgénica contenían residuos de glifosato y AMPA tanto, en promedio de 9.0 mg/kg. Este monto es mayor de lo normal que en muchas de sus vitaminas.
Monsanto (fabricante de glifosato) ha afirmado que los residuos de glifosato en la soya transgénica son más bajos que en la soya convencional, donde los residuos de glifosato equivalen a 16 - 17 mg/kg (Monsanto, 1999).
Estos residuos, encontrados en las plantas convencionales, probablemente sean a causa por haber fumigado antes de la cosecha (por desecación).
Otra afirmación de Monsanto ha sido que los niveles de residuos de hasta 5.6 mg/kg en la soya transgénicos representan '...niveles extremos, y muy superiores a los que normalmente son encontrados.' (Monsanto, 1999)." [El énfasis es mío]
Los investigadores también encontraron diferencias nutricionales entre los tres tipos de soya. En comparación con la soya cultivada convencionalmente y soya la transgénica, la soya orgánica contuvo niveles altos de proteína y zinc, y niveles más bajos de omega-6. Según los autores:9 "Este estudio rechaza que la soya transgénica sea “sustancialmente equivalente "a la soya convencional."

La Toxicidad por Roundup Ha Sido Enormemente Subestimada

Los investigadores noruegos también señalan que la potencial toxicidad por Roundup ha sido enormemente subestimada, ya que la toxicidad no se puede atribuir únicamente al ingrediente activo, el glifosato.
"Cuando las agencias reguladoras evaluaron la seguridad de los plaguicidas, solo evaluaron invariablemente, el ingrediente activo. Sin embargo, éstos no necesariamente representan las condiciones reales ya que en la práctica es donde está el herbicida formulado (hay muchas formulaciones de Roundup) que se utilizan en el campo. Por lo tanto, es relevante considerar, no sólo el ingrediente activo, en este caso el glifosato y su producto de degradación AMPA, sino también  otros compuestos presentes en la formulación del herbicida ya que éstos aumentan la toxicidad,” escribieron.10
Así que cuando vea "inerte" o "ingredientes inactivos" mencionados en la etiqueta de un pesticida o herbicida, por favor entienda que todo esto significa que no dañarán las plagas o malezas. Es así como la ley federal clasifica los ingredientes11 de pesticidas  "inertes". Esto no significa que los ingredientes no son perjudiciales para USTED, sus hijos o sus mascotas.
De hecho, un estudio12 realizado en el 2012 reveló que los ingredientes inertes, como los disolventes, conservadores, agentes tensioactivos o surfactantes y otras sustancias añadidas están "inactivas". Ellos pueden, y frecuentemente lo hacen, contribuir a la toxicidad de un producto en una manera sinérgica, aun sin ser tóxicos en forma aislada. Ciertos adyuvantes en los herbicidas a base de glifosato también resultaron ser "principios activos de la toxicidad celular humana" agregándose a los peligros inherentes con el glifosato. Vale la pena señalar que, según los investigadores, este daño celular y/o muerte celular puede ocurrir en los niveles residuales que se encuentran en los cultivos tratados con Roundup, así como en el césped y los jardines donde el Roundup es aplicado para el control de malezas.
También sospechan que el Roundup puede causar abortos involuntarios y desarrollo anormal del feto, al interferir con la producción de la hormona13 --problemas que se han disparado en Argentina, a raíz de la introducción de soya transgénica. Una combinación tóxica de Roundup y fertilizantes también ha sido acusada por decenas de miles de muertes entre los agricultores de Sri Lanka, India, y la costa del Pacífico de América Central (El Salvador, Nicaragua y Costa Rica).

Las Malformaciones de Nacimiento Se Dispararon en los Centros Agrícolas de Argentina

Como se señaló anteriormente en el destacado informe14 de la radio BBC, Argentina se ha convertido en uno de los productores y exportadores de soya y maíz transgénico más grandes del mundo, y junto con él, el país ha experimentado una explosión de abortos involuntarios, problemas de fertilidad y desarrollo anormal del feto. En la provincia de Chaco, los defectos de nacimiento se han cuadruplicado en la década posterior en que se introdujeron los cultivos transgénicos.15
"Hay una inquietud en todo el cinturón transgénico del país, sobre todo por la salud. En la provincia norteña de Chaco, el ministro de Salud Pública quiere que una comisión independiente investigue los casos de cáncer y la incidencia de niños nacidos con discapacidades", reportó16 la BBC. "Pressly entrevisto al Dr. Carrasco de la Universidad de Buenos Aires, quien publicó un estudio en el 2010 que muestra que el glifosato puede causar defectos de nacimiento en los embriones de animales.
Pressly le pregunta a Carrasco – ¿que debió haber ocurrido después de publicar su documento? "Muy fácil", dice Carrasco. 'Los gobiernos de Argentina - deben llamar a una moratoria'. 'Pero después, se pone todo el modelo en duda - ¿qué significa eso para la economía de Argentina?' Pressly pregunta. "¿Qué tal si estamos envenenando a nuestra gente?" Carrasco pregunta."
Más de 18 millones de hectáreas en Argentina están cubiertas con soya transgénica, en donde se rocían más de 300 millones de litros de pesticidas. En el pueblo de Malvinas Argentinas que está rodeado de plantaciones de soya, la tasa de aborto involuntario es 100 veces superior al promedio nacional, cortesía del glifosato. Según el Dr. Medardo Vásquez, especialista neonatal en el Hospital de Niños de Córdoba, destacado en el documentalLas Malas Semillas Argentinas:
"Veo niños recién nacidos, muchos de ellos están malformados. Tengo que decirles a los padres que sus hijos están muriendo a causa de estos métodos agrícolas. En algunas zonas de Argentina la primera causa de muerte en niños menores de un año de edad es por malformaciones."

Cuando los Alimentos Son un Veneno...

Que es lo que tuvo que hacer la industria de biotecnológica, encabezada por Monsanto,  para convertir los alimentos en veneno... literalmente, y en más de un sentido. El glifosato, que ahora sabemos que contamina sistémicamente la planta y no se puede lavar, tiene una serie de efectos biológicos devastadores, incluyendo los siguientes:
Deficiencias nutricionales, dado que el glifosato inmoviliza ciertos nutrientes y altera la composición nutricional del cultivo tratadoAltera la biosíntesis de aminoácidos aromáticos (estos son los aminoácidos esenciales que no se producen en su cuerpo que deben ser suministrados a través de su alimentación)
Mayor exposición a tóxicos (esto incluye a los altos niveles de glifosato y formaldehído en la comida en sí)Deterioro de transporte de sulfato y el metabolismo de azufre; deficiencia de sulfato
Toxicidad sistémica-un efecto secundario de la interrupción extrema de la función microbiana en todo el cuerpo; microbios benéficos, en particular, lo que permite el crecimiento excesivo de los agentes patógenosDisbiosis intestinal (desequilibrios en la flora intestinal, inflamación, intestino permeable y alergias alimentarias, como la intolerancia al gluten)
Potenciación de los efectos dañinos de los otros residuos químicos transmitidos por los alimentos y toxinas ambientales como resultado de que el glifosato apaga la función de las enzimas de desintoxicaciónFormación de amoníaco (un subproducto creado cuando ciertos microbios que descomponen el glifosato) lo que podría causar inflamación del cerebro asociada con el autismo y la enfermedad de Alzheimer
 
Algunos investigadores ahora creen que el glifosato podría fácilmente ser uno de los factores más importantes en el desarrollo de una amplia variedad de enfermedades y condiciones modernas, incluyendo pero no limitándose a:
AutismoEnfermedades gastrointestinales tales como enfermedad inflamatoria del intestino, diarrea crónica, colitis, y enfermedad de CrohnObesidad
AlergiasEnfermedad cardiovascularDepresión
CáncerEsterilidadEnfermedad de Alzheimer
Enfermedad de ParkinsonEsclerosis múltipleALS y más

Cómo Protegerse Usted y Su Familia de Este Veneno Sistémico

Si esto no es razón suficiente para convertirse en un ávido lector de etiquetas para evitar los ingredientes derivados de maíz, soya o remolacha azucarera, entonces, no sé lo que es. Idealmente, sería mejor que optara por productos que llevan la etiqueta USDA 100% Organic cuando compre alimentos procesados ​​con el fin de evitar la exposición a los productos químicos agrícolas, que sin duda no se limitan al Roundup. Sin embargo, no cometa el error de confundir la etiqueta "natural" con las normas orgánicas. La etiqueta "natural" no se basa en ninguna norma, y es con frecuencia utilizada erróneamente por los vendedores de productos transgénicos.
Los productores y fabricantes de productos orgánicos que llevan el sello de la USDA, por su parte, tienen que cumplir con los estándares más estrictos de cualquiera de las etiquetas orgánicas disponibles en la actualidad. Mi recomendación personal es renunciar a los alimentos procesados por completo. Compre un buen libro de cocina, y empiece a cocinar desde cero utilizando ingredientes orgánicos y enteros. Esta es realmente la clave para una salud óptima. Las carnes deben ser de animales alimentados con pastura para garantizar que no hayan sido alimentados con maíz o soya transgénica. También sería prudente dejar de usar Roundup alrededor de su casa, especialmente en las áreas donde juegan los niños y las mascotas, ya que podrían tener contacto con él.

La Agricultura Biológica es la Manera de Eliminar este Problema

El año pasado, entrevisté a la Dra. Elaine Ingham, una experta reconocida internacionalmente sobre los beneficios de la ciencia sostenible del suelo. Según la Dra. Ingham y otros expertos en el suelo, un componente clave de la agricultura exitosa radica en tener la vida microbiana adecuada en el suelo. Esto incluye especies beneficiosas de bacterias, hongos, protozoos, y lombrices de tierra, los cuales contribuyen al crecimiento de las plantas en un número de diferentes maneras. Las plantas reales de nutrición requieren de estos microorganismos beneficiosos en el suelo, que tienen el material mineral en el suelo y lo convierten en una forma disponible para las plantas. Sin estos microbios las plantas son incapaces de alcanzar su máximo potencial genético, que es una de las razones por las que no soy un fan de la hidroponía ya que realmente se cultivan con productos químicos y no con microbios.
La agricultura química es un invento que ahora se ha demostrado insostenible, y debemos hacer los cambios adecuados si queremos que nuestros descendientes sobrevivan en este planeta--la situación es muy grave. Empresas de tecnología química se han infiltrado y apoderado de la agricultura, y es un negocio muy rentable. Pero, literalmente, es una manera de crear alimentos tóxicos; por no mencionar el hecho de que los productos químicos agrícolas también están haciendo que el agua no se pueda bebe y que no sea apta para la vida marina.
Apoyar las granjas orgánicas locales es fundamental tanto para el medio ambiente como para la salud de su familia. Otra alternativa es empezar a cultivar sus propios alimentos. Si no tiene muchos conocimientos de cómo hacerlo, los germinados son una excelente manera para empezar. Agregarlos a su ensalada, por ejemplo, podría aumentar significativamente el contenido nutricional de su comida.
También lo invito apoyar cualquier y todas las iniciativas estatales del etiquetado de alimentos transgénicos. La industria de la biotecnología química se ha beneficiado durante mucho tiempo al ocultarlos; es el momento de que ellos etiqueten sus productos. Los investigadores opinan que los alimentos transgénicos no son equivalentes a los alimentos convencionales; pruebas científicas lo han probado, y tenemos derecho a saber el contenido de lo que compramos.
Recientemente nombré a la Asociación de Fabricantes de Alimentos de Estados Unidos (Grocery Manufacturers Association o GMA por sus siglas en inglés) "la corporación más malvada en el planeta", teniendo en cuenta el hecho de que esta principalmente formada por productores de plaguicidas y fabricantes de comida chatarra que están dispuestos a violar algunos de sus derechos más básicos, sólo para garantizar que sus alimentos chatarra subsidiados, transgénicos y dependientes de químicos, mantengan su status quo.
La locura ha ido demasiado lejos. Es hora de unirse y luchar de nuevo, por esa razón lo invito a boicotear cada producto propiedad de los miembros de la GMA, incluyendo marcas naturales y orgánicas. Para conocer más sobre este boicot y las marcas traidoras que se incluyen, por favor visite TheBoycottList.org. También lo invito a donar al Organic Consumers Fund. Su donación ayudará a luchar contra la demanda de GMA en Vermont, y también ayudará a ganar la iniciativa de ley del etiquetado de organismos transgénicos en Oregón en noviembre.
Vote con su bolsillo, cada comida que compre hace una diferencia enorme. Al boicotear las marcas traidoras que son parte de GMA, puede ayudar a nivelar el campo de juego, y ayudar a recuperar el control de nuestro suministro alimenticio. Y como siempre, continúe educándose sobre los alimentos transgénicos y comparta sus conocimientos con su familia y amigos.

Fuente: Página del Dr. Mercola  (¡Gracias Adriana Babè!)

sábado, 5 de julio de 2014

ARGENTINA: La primavera de los Silencios - Una laguna de soja - (Video Completo)

Esta serie aborda realidades excluidas y silenciadas por las prácticas de la agricultura industrial. Isleños cercados por la soja; productores de durazno frente a la extinción de su actividad; campesinos que resisten el desmonte y otros desplazados hacia la ciudad, construyen una trama posible para repensar las políticas agrarias en Argentina.


El primer capítulo está dedicado a la extensión de la frontera de la soja a lugares inimaginables, como el delta del Paraná. Una empresa holandesa tiene sembrada de soja una extensión de aproximadamente 10.000 hectáreas, lindante con un caserío de isleños que viven en el lugar desde hace más de cincuenta años.


La historia de la familia, las fumigaciones, el rellenado de riachos, la construcción de muros de contención de agua en las crecidas, efectos sobre la fauna y el medio ambiente. La no intervención de los gobiernos provinciales.



Declaración Final Seminario sobre Ley de Semillas

coorganizado por Rapal&Maela

En la ciudad de Resistencia, provincia de Chaco, las organizaciones firmantes y otras organizaciones de la agricultura familiar, campesinas e indígenas, funcionarios del estado local, miembros de universidades y organizaciones civiles que participamos del Seminario “Hacia una Ley de Semillas desde y para la Agricultura Familiar Campesina, Indígena, Agroecológica” , realizado el 28 y 29 de mayo de 2014, convocados por MAELA – Movimiento Agroecológico de Latinoamerica y RAPAL – Red de Acción contra los Plaguicidas de América Latina, donde se analizaron y discutieron los anteproyectos de ley sobre el pantentamiento de semillas, declaramos que:

Teniendo en cuenta:

· Que las semillas constituyen la base de Soberanía Alimentaria, es decir el derecho de los pueblos a elegir que, como y quienes producen los alimentos.

· Que los consumidores, no pueden diferenciar el origen de la producción agroecológica de aquella proveniente de la producción convencional con base en agrotóxicos y transgénicos y que no se conocen las implicancias de estos en el consumo de alimentos, ni se tiene la posibilidad de elegir.

· Que no existen barreras a la contaminación proveniente de las pulverizaciones con agrotóxicos y la proveniente de polinizaciones con material transgénico.

Decimos:

· No al patentamiento de las semillas porque pone en riesgo la alimentación de los pueblos, es antiético y genera dependencia.

· No al anteproyecto de ley presentada por el INASE al poder ejecutivo con vistas a ser presentado en el Congreso porque no considera las necesidades, los valores y vulnera derechos de los productores familiares.

Proponemos:

· Que en toda norma que contemple investigación, uso y cultivo de semillas se debe utilizar el principio precautorio.

· Que las Semillas posean protección pública y sean consideradas patrimonio común de los pueblos.

· Que se considere delito a la contaminación con transgénicos.

· Que se asegure el cultivo de las semillas criollas y su multiplicación para la soberanía alimentaria.

· Que se trabaje en la construcción de políticas que acompañen los procesos de las organizaciones de productores en la recuperación de conocimiento, para la conservación, producción e intercambio de semillas nativas y criollas, con apoyo técnico y económico para que las semillas se instalen y perduren en cada comunidad teniendo en cuenta su historia, su cultura y sus características particulares, según la región.

· Que se considere a las semillas criollas y nativas como ejes estratégicos en la soberanía del país.

· Que se ponga en práctica el convenio169, que exige la consulta a pueblos originarios cuando se afecta sus derechos, antes del tratamiento de la ley.

Los invitamos a:

· Continuar con la realización de las ferias de semillas a nivel local, provincial y nacional.

· Realizar una campaña de comunicación.

· Replicar las luchas desde las redes.

· Promover la actitud crítica en los agricultores y sus organizaciones con relación a nuestras producciones y formas de vida.

· Realizar una Consulta Popular sobre la nueva ley.

Resistencia, 29 de Mayo de 2014



AABDA, ACAMPA, APF Cañuelas, APF Lujan, APROBA, Atyñeyehyro, AZCAM, APPO, APPCH, Be Pe, CANPO Chaco, CEDEPO, CETAAR, Cooperativa Cañuelas, Cooperativa CREO, Familias Semilleras de Montecarlo, Grupo Agroecologico Las Tres Colonias, INCUPO, Kaa Bera, Movimiento Semillero de Misiones, REDAF RAOM,


jueves, 8 de mayo de 2014

México: El TLC, devastador para el agro, alerta investigadora en Alemania

  • La bióloga Elena Álvarez Buylla fue invitada a un simposio sobre los efectos del acuerdo
  • Se importó maíz híbrido y los hogares dejaron de consumir variedades criollas, con altas propiedades anticancerígenas, dice
  • Trasnacionales pagan a científicos a modo, afirma ONG
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Eva Usi - Especial para La Jornada - Periódico La Jornada
Miércoles 7 de mayo de 2014, p. 2
Berlín, 6 de mayo.

La bióloga Elena Álvarez Buylla, investigadora del Instituto de Ecología de la UNAM, fue invitada por la organización TEST Biotech, con sede en Munich, para presentar ante parlamentarios alemanes y distintas organizaciones civiles las consecuencias que ha tenido para México el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos y Canadá, que cumplió el pasado primero de enero 20 años de haber sido suscrito.

La experiencia de México fue tomada como ejemplo de lo que podría suceder en Europa de firmar la Unión Europea un Tratado de Libre Comercio Trasatlántico (TTIP) con Estados Unidos, que se negocia a puerta cerrada desde el año pasado.

Ante la Puerta de Brandenburgo y a un lado de la embajada de Estados Unidos, unas 60 organizaciones ecologistas, campesinas y de derechos civiles exhortaron a la sociedad civil a no dejarse engañar por las promesas que hacen los políticos europeos cuando aseguran que dicho acuerdo dará un impulso económico y habrá más empleo como resultado de la reducción de aranceles.

También instaron a la población a votar en las elecciones al Parlamento Europeo el próximo 25 de mayo por aquellos partidos que advierten sobre las consecuencias que tendrán lugar de entrar en vigor el TTIP: abrirá la puerta a los productos estadunidenses genéticamente manipulados, destruirá la cultura industrial del continente y reducirá masivamente la protección laboral, medioambiental y del consumidor.

Álvarez Buylla destacó que a partir de 2008 se liberó la posibilidad de incluir en el TLC los alimentos básicos, incluyendo el maíz y el frijol, lo que provocó un éxodo masivo de campesinos y pequeños productores que abandonaron sus tierras de cultivo. México pasó de ser autosuficiente y exportador en la producción de maíz, el cereal que más se produce a escala mundial, a ser importador. En ese año el país importó 7 millones de toneladas de maíz de baja calidad de Estados Unidos.

“El precio del maíz disminuyó en 59 por ciento y es ridículamente bajo, lo que se tradujo en dumping, una gran cantidad de maíz de baja calidad y a muy bajo precio fue sustituyendo el maíz de alta calidad mexicano producido por los pequeños productores. El maíz híbrido importado inundó no sólo los mercados industriales, sino llegó incluso a los hogares de los mexicanos que estaban acostumbrados a consumir el maíz nativo, el maíz criollo, que tiene altos contenidos de nutrientes, de fibra y de proteínas. Son anticancerígenos porque tienen altas cantidades de antioxidantes”, señaló.

La investigadora lamentó que los argumentos científicos poca influencia tienen sobre las políticas del gobierno mexicano. La capacidad de cabildeo, por grandes cantidades de dinero, que tienen detrás a los intereses económicos de grandes empresas trasnacionales, está impactando de manera muy preocupante sobre las decisiones del gobierno mexicano, dijo.

Expansión de OGM

Christoph Then, director de TEST Biotech, organización que analiza los permisos otorgados por la Unión Europea a la importación de plantas modificadas genéticamente, destacó que la invitación a la investigadora mexicana responde al interés de la organización por fortalecer la experiencia científica independiente de la industria.

En Europa, en Estados Unidos y en otros países los grandes consorcios contratan a científicos y les pagan para que formulen argumentos que se adecuen a sus intereses. Nosotros buscamos a aquellos investigadores que se mantienen independientes de la industria y llevan a la opinión pública sus resultados, dijo Tech.

TEST Biotech convocó a un simposio este 7 de mayo, en el que participará Álvarez Buylla, junto con otros investigadores, que analizará la expansión sin control de cultivos de maíz, algodón, arroz y otros productos básicos genéticamente manipulados, que contaminan a numerosas regiones y suponen una amenaza para la diversidad biológica.

La organización denuncia que las autoridades europeas no tienen un control efectivo y eso se debe a que los expertos tienen una cercanía muy comprometedora con la industria y los grandes consorcios. En el simposio se discutirá con diputados del Parlamento alemán.

Fuente: Periódico La Jornada - México



miércoles, 23 de octubre de 2013

Argentina: mal uso de los agroquímicos provoca problemas de salud

El boom de la soja en la Argentina, el principal producto de exportación del país, está relacionado con el uso de semillas transgénicas. La mala aplicación de herbicidas y pesticidas trae consecuencias sobre algunos sectores de la población rural

El peón de campo Fabián Tomasi no estaba entrenado para usar pesticidas. Tenía que llenar los tanques de los rociadores lo más rápido posible para que siguiesen fumigando, lo que frecuentemente implicaba ducharse en sustancias tóxicas. Hoy, a los 47 años, es un esqueleto en vida y le cuesta salir de su vivienda en la provincia de Entre Ríos.
Argentina
La maestra de escuela Andrea Druetta vive en la provincia de Santa Fe, corazón de la zona de producción de soja argentina y donde está prohibido rociar agroquímicos a menos de 500 metros de las zonas pobladas. Pero se siembra y fumiga soja a 30 metros de su casa y sus hijos fueron rociados con veneno mientras nadaban en su piscina.

Luego del fallecimiento de su bebé recién nacido por una falla renal, Sofía Gatica hizo una denuncia que dio lugar a la primera condena que hubo en Argentina por el uso ilegal de sustancias agroquímicas. El veredicto del año pasado, no obstante, llegó demasiado tarde para sus 5.300 vecinos de Ituzaingó Anexo. Un estudio del Gobierno encontró niveles alarmantes de contaminación agroquímica en la tierra y en su agua potable, y un 80% de los niños examinados tenía rastros de pesticidas en su sangre.

La biotecnología estadounidense hizo de Argentina el tercer productor mundial de grano de soja, pero el uso de las sustancias químicas que potenciaron ese boom van más allá de los campos de soja, algodón y maíz.

The Associated Press documentó decenas de casos en provincias agricultoras donde se emplean sustancias tóxicas en maneras que no fueron previstas por las regulaciones señaladas por la ciencia o que estuvieran específicamente prohibidas por la ley, y en un contexto de pocos controles estatal. El viento arrastra los tóxicos, que quedan esparcidos en escuelas y viviendas al tiempo que han contaminado fuentes de agua. Los peones del campo manipulan las sustancias sin el equipo protector necesario y la gente almacena agua en contenedores de pesticidas que deberían haber sido destruidos.

Ahora los médicos advierten que el uso descontrolado de pesticidas puede ser la causa de crecientes problemas de salud que vienen experimentando los 12 millones de personas que viven en la vasta región agrícola de Argentina.

En Santa Fe, las tasas de cáncer son entre dos y cuatro veces más altas que el promedio nacional. En el Chaco, los defectos de nacimiento se cuadruplicaron desde que el uso de esta biotecnología aplicada al campo se disparara hace 17 años.

"El cambio en la forma de producir, francamente ha cambiado el perfil de enfermedades", dijo Medardo Ávila Vásquez, pediatra y cofundador de Médicos de Pueblos Fumigados, parte de un creciente movimiento que exige la aplicación de normas seguras en la agricultura. "Nos hizo perder una población bastante sana. Ahora vemos una población con altas tasas de cáncer, niños que nacen con malformaciones y enfermedades que eran muy infrecuentes".

Una nación que supo ser conocida por su ganado alimentado con pasto ha sido transformada, desde 1996, cuando la empresa Monsanto, con sede en Saint Louis, Missouri, convenció a Argentina de que la adopción de sus semillas y sustancias químicas patentadas aumentaría las cosechas y reduciría el uso de pesticidas. Hoy, toda la cosecha de soja y casi toda la producción de maíz y algodón están modificadas genéticamente. Las áreas de cultivo de soja se triplicaron y ahora abarcan 19 millones de hectáreas.

El uso de los pesticidas bajó al principio, pero luego repuntó y se multiplicó por nueve. De los 34 millones de litros de 1990 se pasó a casi 317 millones en la actualidad, a medida que los agricultores aumentaban sus cultivos, hasta un máximo de tres cosechas al año, mientras las pestes se hacían más resistentes a las sustancias.

En general, los agricultores argentinos aplican un estimado de 4,3 libras de agroquímicos por hectárea, más del doble de lo que usan los estadounidenses, de acuerdo con un análisis de la AP de datos del Gobierno y de la industria de los pesticidas.

El glifosato, componente clave de los pesticidas Roundup de Monsanto, es una de las sustancias químicas más usadas y menos tóxicas del mundo para eliminar la maleza. Es segura si se aplica debidamente, según muchas agencias reguladoras, incluidas las de Estados Unidos y Europa.

El pasado primero de mayo, la Agencia de Protección del Medio Ambiente de Estados Unidos aumentó el nivel aceptable de residuos de glifosato en alimentos tras llegar a la conclusión, basada en estudios presentados por la empresa, de que "hay una certeza razonable de que no causará perjuicios en la población en general ni en los bebés y niños por su exposición acumulada".

Argentina adoptó el modelo de Monsanto, pero la aplicación de las normas de seguridad varía, ya que en la regulación de la agricultura priman las 23 provincias, que tienen distintas normativas. El rociado está prohibido a menos de tres kilómetros de las zonas pobladas en algunas provincias, pero es permitido a 50 metros en otras. Un tercio de las entidades territoriales no prevén límite alguno y la mayoría no tiene políticas detalladas de cumplimiento de las normas.

Una ley nacional obliga a quienes aplican sustancias químicas que puedan amenazar la salud a adoptar "medidas eficaces para impedir la generalizada degradación del ambiente, sin importar costos o consecuencias". Pero la ley nunca se aplicó a la agricultura, según comprobó la Auditoría General de la Nación el año pasado.

En respuesta a numerosas denuncias, la presidente Cristina Fernández de Kirchner creó, en 2009, una comisión para que investigara a fondo la aspersión de agroquímicos. Esa comisión hizo público un informe de avance en septiembre del mismo año que dice que "es necesaria la ejecución sostenida en el tiempo de controles sistemáticos de concentraciones del herbicida y compuestos de degradación, como de estudios exhaustivos de laboratorio y de campo, que involucren a los formulados que contengan glifosato, como así también su(s) interacción(es) con otros agroquímicos, bajo las condiciones actuales de uso en nuestro país". La comisión, sin embargo, no se ha reunido desde 2010, según la Auditoría General.

Funcionarios del Gobierno insisten en que el problema no es la falta de investigación, sino la mala información que recibe la población.

"He leído infinidad de documentos, encuestas, videos en contra de la biotecnología, artículos en medios, en los universidades, tanto en Argentina como en Gran Bretaña, y realmente quienes leen todo esto se encuentran en una ensalada (se marean) y terminamos confundidos", dijo el ministro de Agricultura, Lorenzo Basso. "Creo que tenemos que repartir el compromiso de Argentina como productor de alimentos. Si no nos posicionamos en este principio, empezamos a cuestionar cuál es el modelo argentino".

En una declaración escrita, Monsanto dijo que "no aprueba el mal uso que se haga de los pesticidas o la violación de cualquier ley sobre el uso de plaguicidas, reglamentos o decisiones judiciales" que al respecto se hayan promulgado.

"Monsanto toma muy en serio la administración de los productos y nos comunicamos regularmente con nuestros clientes con respecto al uso adecuado de nuestros productos", dijo a la AP Thomas Helscher, vocero de Monsanto.

Modelo Monsanto

 Argentina fue uno de los primeros países en adoptar el nuevo modelo de la agricultura biotecnológica promovido por Monsanto y otras empresas agrícolas estadounidenses.

En lugar de rotar la tierra abonada y rociarla de pesticidas, para luego esperar que las sustancias tóxicas se dispersen antes de plantar, los agricultoras hacen la "siembra directa" y luego rocían la zona sin dañar las cosechas que han sido modificadas genéticamente para que puedan tolerar determinadas sustancias químicas.

La siembra directa requiere mucho menos tiempo y dinero y permite al agricultor hacer más cosechas y cultivar incluso en tierras que antes eran consideradas poco rentables.

Las pestes, no obstante, se hacen resistentes de manera más rápida, sobre todo cuando se aplican las mismas sustancias químicas a cultivos modificados genéticamente en gran escala.


Por eso es que los agricultores usan glifosato, considerado uno de los herbicidas más seguros del mundo, en concentraciones cada vez más altas y lo mezclan con sustancias mucho más tóxicas, como la 2,4,D, empleada por los militares estadounidenses en lo que se bautizó como el "Agente Naranja" para deforestar las selvas durante la guerra de Vietnam.

En 2006, una división del Ministerio de Agricultura argentino recomendó que las etiquetas advirtieran que el uso de mezclas de glifosato y sustancias más tóxicas debe limitarse a "áreas agrícolas, alejadas de viviendas y centros poblados". Pero la recomendación fue ignorada, según la investigación de la Auditoria General.

El Gobierno cita investigaciones de la industria avaladas por la autoridad ambiental estadounidense, que el primero de mayo dijo que "no hay indicios de que el glifosato sea un químico neurotóxico y no hay necesidad de hacer un estudio" al respecto.

El biólogo molecular Andrés Carrasco, de la Universidad de Buenos Aires, dice que los cócteles químicos son alarmantes, pero que el glifosato por sí solo puede generar trastornos a la salud de los humanos. Comprobó que la inyección de dosis muy bajas de glifosato en embriones de ranas y pollos puede alterar los niveles de ácido retinoico, lo que causa defectos en la columna similares a los que médicos detectan cada vez más en comunidades humanas donde se usan agroquímicos.

El ácido, una especie de vitamina A, es fundamental para combatir el cáncer y desencadenar expresiones genéticas, el proceso por el cual las células embrión se transforman en órganos y miembros.

"Si es posible reproducirlo en el laboratorio, seguramente lo que está pasando en el campo es mucho peor", dijo Carrasco. "Y si es mucho peor, y sospechamos que es, lo que tenemos que hacer es ponerlo bajo una lupa".

Sus hallazgos, publicados en la revista Chemical Research in Toxicology en 2010, fueron rechazados por Monsanto, que dijo que "no sorprenden dada la metodología y los escenarios de exposición irreales".

Monsanto sostuvo, en respuesta a las preguntas de la AP, que los análisis de la seguridad de los químicos deben hacerse únicamente en animales vivos y que la inyección de embriones "es menos confiable y menos relevante en la evaluación de los riesgos para los humanos".

"El glifosato es menos tóxico que el repelente que pones en la piel de los chicos", dijo Pablo Vaquero, vicepresidente de Monsanto en Argentina y director de asuntos corporativos de la empresa en el Cono Sur. "Dicho esto, habría que tener una hojita de responsabilidad en el buen uso de productos, porque de ninguna manera pondría repelente en la boca de los chicos, y ningún aplicador ambiental debería utilizar un mosquito o un avión fumigador sin darse cuenta de las condiciones ambientales y las amenazas que hay a partir del uso del producto". En los campos, las advertencias son vastamente ignoradas.

Durante tres años Tomasi estuvo expuesto cotidianamente a los químicos al llenar de pesticidas los tanques que se usan para rociar los cultivos. Ahora está al borde de la muerte, víctima de una polineuropatía, una enfermedad neurológica que lo tiene sin fuerza, marchito.

"Preparaba millones de litros veneno sin ningún tipo de protección, como guantes, máscaras o vestimenta especial", dijo. "No sabía nada de esto. Aprendí después de hacer contacto con científicos. Los venenos vienen en bidones, son líquidos concentrados con un montón de precauciones que tomar al momento de aplicarlo". Pero "nadie toma precauciones".

La soja se vende a 500 dólares la tonelada y los agricultores la plantan donde pueden, ignorando a menudo las recomendaciones de Monsanto y las restricciones establecidas en las leyes de las provincias, pues rocían sin avisar a la población, incluso cuando soplan vientos.

En Entre Ríos, los maestros dijeron que no se respeta el límite establecido de no rociar a menos de 50 metros en 18 escuelas y que 11 de esos campos de cultivo fueron fumigados en plena clase. Cinco maestros hicieron denuncias a la policía este año.

La maestra Druetta denunció en Santa Fe que algunos estudiantes se desmayaron cuando los pesticidas entraron a las aulas y que el agua potable de su pueblo de Alvear está contaminada. Dice que la escuela carece de agua purificada y que un vecino mantiene congelados cuerpos de conejos y pájaros que cayeron muertos tras la aspersión con la esperanza de que alguien los estudie.

En la provincia de Buenos Aires está prohibido cargar o preparar equipos para fumigar en áreas pobladas, pero en pueblos como Rawson se rociaron los tóxicos al otro lado de la calle, donde hay viviendas y una escuela, y las sustancias tóxicas que se desbordan fueron a parar a una zanja.

Félix San Román dice que cuando se quejó de las nubes de sustancias químicas que llegan a su casa, los rociadores le dieron una golpiza que rompió su columna y algunos dientes. Afirmó que hizo una denuncia en 2011, que fue ignorada.

"Este es un pueblo chiquito donde nadie se enfrenta con nadie y las autoridades hacen la vista gorda", dijo San Román. "Sólo quiero que se aplique la ley existente, que dice que no se puede hacer esto adentro (a menos de) 1.500 metros. Nadie la respeta".

A veces hasta las órdenes judiciales son ignoradas. En enero, el activista Oscar di Vincensi se plantó frente a un tractor en un campo aledaño a una casa, mostrando un papel con un fallo que impide rociar a menos de 1.000 metros de las viviendas en su pueblo, llamado Alberti. El conductor del tractor lo ignoró y lo roció de pesticida.

 El riesgo en la salud

El doctor Damian Verzenassi, director del programa de Medio Ambiente y Salud de la facultad de medicina de la Universidad Nacional de Rosario, decidió tratar de averiguar el motivo de un aumento en los casos de cáncer, defectos de nacimiento y pérdidas de bebés durante el embarazo en los hospitales de Argentina.

"No fuimos a encontrar problemas de agroquímicos", dijo el médico. "Fuimos a averiguar qué estaba pasando con la gente".

Desde 2010, hizo un estudio epidemiológico casa por casa que incluyó a 65.000 personas en la provincia de Santa Fe y comprobó que las tasas de cáncer son entre dos y cuatro veces el promedio nacional, incluidos el cáncer de pecho, de próstata y de pulmón. También se comprobaron altos índices de trastornos en la tiroides y de problemas respiratorios crónicos.

"Puede estar vinculado con los agrotóxicos", dijo Verzenassi. "Hacen los análisis de toxicidad sobre el primer ingrediente, pero nunca han estudiado las interacciones entre todos los químicos que están aplicando.

La médica María del Carmen Seveso, quien dirige desde hace 33 años las unidades de terapia intensiva y comisiones de ética en hospitales del Chaco, se alarmó al ver que, según certificados de nacimiento, los defectos congénitos de los bebés se habían cuadruplicado, de 19,1 a 85,3 por cada 10.000 nacimientos, desde que se aprobó la siembra de cultivos modificados genéticamente hace una década.

Empeñada en hallar las causas, Seveso y su equipo médico encuestó a 2.051 personas en seis pueblos del Chaco. Comprobó que hay más enfermedades y defectos en los pueblos agrícolas que en pueblos ganaderos. En Avia Terai, el 31% de los consultados dijo tener un familiar que contrajo cáncer en la última década, comparado con el 3% del vecino pueblo ganadero de Charadai.

Al visitar estos poblados rodeados por cultivos, la AP encontró rastros de sustancias químicas en sitios donde se supone que no deberían estar.

Claudia Sariski, cuya casa no tiene agua, dice que no deja que sus mellizas beban el agua almacenada en contenedores donde hubo sustancias químicas que tiene en el patio trasero. Pero sus pollos lo hacen, y ella usa esa agua para lavar la ropa.

"Preparan las semillas y el veneno en sus casas. No se ha tomado conciencia de lo que están haciendo", dijo la agrimensora Katherina Pardo. "Es muy común, tanto en Avia Terai como en pueblos vecinos, que usen los recipientes usados para abastecer de agua la casa. Como no hay agua potable, la gente los usa igual. Son gente muy práctica".

El estudio detectó enfermedades que, según la médica Seveso, antes no eran comunes, como defectos de nacimiento, deformaciones del cerebro, médulas espinales expuestas, ceguera o sordera, lesiones neurológicas, infertilidad y problemas inusuales en la piel.

Aixa Cano, una niña de cinco años, tiene verrugas peludas en todo el cuerpo. Su vecina Camila Verón, de dos años, nació con varios defectos. Los médicos les dijeron a las madres que los agroquímicos podrían ser responsables.

"Me dijeron que fue lo que tomaba, que está en el agua porque tiran mucho veneno acá cerca", dijo la madre de Camila, Silvia Achaval, señalando hacia su hija. "Los que dicen que tirar veneno no tiene efecto... no sé qué sentido tiene, porque allí tiene la prueba".

Es casi imposible demostrar que la exposición a una sustancia química específica puede haber causado el cáncer o defectos de nacimiento en una persona. Pero, al igual que otros médicos, Seveso dice que los resultados en Chaco hacen necesaria una rigurosa investigación del Gobierno.

Su informe de 68 páginas, sin embargo, fue archivado por un año en el Ministerio de Salud del Chaco. Finalmente, se filtró una copia, que fue distribuida por internet. "Hay cosas de las que no se habla, cosas que no se escuchan", dijo Seveso. Los científicos dicen que sólo estudios más amplios, a largo plazo, pueden descartar a los agroquímicos como causantes de estas enfermedades.

"Es por ello que hacemos estudios epidemiológicos de males cardíacos, problemas con el cigarrillo y todo tipo de cosas", dijo Doug Gurian-Sherman, ex regulador de la Agencia de Protección Ambiental estadounidense que ahora colabora con la Union of Concerned Scientists. "Si tienes indicios que revelan graves problemas de salud, no esperas hasta tener pruebas absolutas para tomar medidas".

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